miércoles, 23 de febrero de 2022

1ª UNIDAD - ACTIVIDAD 2 ¿De qué se trata la filosofía política?

 Unidad 1: Actividad 2

¿De qué se trata la filosofía política?

Propósito
distinguir algunas características de la filosofía política y, a partir de ellas, elaborar preguntas para reflexionar sobre fenómenos políticos contingentes y significativos.


1ª Parte: Identificando información de significado político en nuestras redes sociales:

La idea es visualizar en redes sociales la presencia de mensajes de contenido e intención política, sea a favor o en contra de determinadas situaciones.
Estas se pueden expresar en fotografías, imágenes sarcásticas o irónicas (memes), columnas de opinión, etc.



Un interesante extracto de un documento sobre MEMES de la Revista mexicana de opinión pública

Autores:
Martín Echeverría Victoria1
Rubén Arnoldo González Macías2

 
Los memes como entretenimiento político. Recepción, usos y significados1
Fuente: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2448-49112019000200117


"Definición e implicaciones políticas de los memes

Existe un acuerdo generalizado en la literatura académica respecto de los orígenes del concepto meme: la obra del biólogo Richard Dawkins,4 quien acuñó dicho término para explicar la evolución cultural. Del mismo modo que los genes contienen información biológica de los seres vivos, los memes contienen información cultural (ideas, estereotipos, modas…). Mientras los primeros determinan las características físicas de los organismos, los segundos determinan el pensamiento y conducta de las personas. En ambos casos, la información se hereda, copia, modifica y transmite de una generación a otra a través del tiempo. Por lo tanto, los memes representan la creación de contenidos simples y repetitivos que pueden ser fácilmente replicados e imitados por otros.5

Si bien el concepto original de meme precede a la actual era digital, precisamente en los últimos años su uso se ha vuelto global y, como consecuencia, se le ha asociado principalmente con el ámbito de internet.6 Como resultado del acelerado desarrollo de las tecnologías de la comunicación, los memes también fueron evolucionando a la forma en que se conocen actualmente: un producto cultural (idea), presentado generalmente a través de una imagen ―fija, en movimiento, o incluso video― acompañada por un texto breve, y que es compartido masivamente a través de medios digitales.7

Empero, la difusión a gran escala es sólo uno de sus rasgos esenciales, ya que a la replicabilidad se le une la capacidad de adaptación y modificación. Esto último es posible gracias a las nuevas plataformas digitales, que facilitan que los usuarios no sólo sean consumidores de información, sino también productores de la misma. Esto indica que, además de su rápida distribución, la naturaleza de un meme estriba en la posibilidad de ser reelaborado infinidad de veces por cuantos usuarios así lo decidan.8 Asimismo, las mutaciones que sufra a lo largo de su vida pueden ocurrir tanto en su forma como en su fondo, o incluso en ambas.9

Por la estructura reticular y horizontal de los entornos socio-digitales, la comunicación online en general ―y los memes en particular― entrañan la posibilidad de fortalecer la cultura participativa.10 Esto significa que el hecho de que los ciudadanos utilicen las nuevas plataformas digitales para discutir temas de la agenda pública, otrora manejada casi exclusivamente por los gobiernos y medios de comunicación, desembocaría en una sociedad más activa en términos políticos. Al respecto, la literatura académica presenta dos posturas encontradas: mientras buena parte de los autores consideran estos contenidos como promotores de una nueva cultura participativa, otros académicos se muestran más cautos al analizar su impacto" .



Para complemento:
Un reportaje de CBB Chile, a propósito de las últimas elecciones presidenciales:
https://www.cnnchile.com/elecciones2021/memes-boric-tik-tok-kast-expertos-redes-sociales_20211210/


Revisando algunas imágenes sacadas de la red:


1
 


2
 

 3
 


 4
 


5


Para reflexionar:
• ¿Es cierto lo que afirma este meme?
• ¿Conoces otros memes o caricaturas que expresen opiniones políticas?
• ¿Si tienes redes sociales, ¿opinas o te informas de política en ellas?
• ¿Es más sencillo opinar de política en la actualidad?
• ¿Qué ventajas y desventajas ofrecen las redes sociales para discutir de política?

---------------------------------------------------------------------

• ¿Con qué frecuencia nuestros contactos en redes sociales publican, comparten o discuten temas políticos?
• ¿Cuáles son los fenómenos políticos que se ha discutido más en los últimos días en nuestras redes sociales?
• A partir de esas dos preguntas, ¿cuáles son los principales temas políticos que se discute en las redes sociales? ¿Cuáles no se menciona pese a ser importantes?
• De acuerdo al análisis de nuestras redes sociales, ¿cuáles serían las principales preocupaciones políticas en la actualidad?


2ª Parte:
En busca de una definición de filosofía política:

Recordamos en la entrada anterior los conceptos vertidos sobre la política de diferentes filósofos y hagamos una comparación con la idea de política que subyace en algunos de los memes vistos. esto nos permitirá profundizar la conversación:

Concepto provisorio:

Filosofía política: Una actividad en la que se problematiza el sentido común, se define rigurosamente los conceptos, se utiliza críticamente supuestos ontológicos y antropológicos, y se analiza las consecuencias éticas de la acción política,  


• A partir de las nociones de política expuestas por los autores leídos en la Actividad 1, ¿cuál es el principal problema de la política según cada autor?
• ¿Hasta qué punto coinciden los problemas políticos de los filósofos leídos con los manifestados en las redes sociales?
• ¿Cuáles podrían ser las diferencias entre los problemas políticos y los problemas de la filosofía política?
• A su juicio, ¿cuál es el principal problema político sobre el que deberían reflexionar filosóficamente? ¿Por qué?
• ¿Cuándo un problema político se vuelve filosófico?


Actividad


Leen individualmente una selección del texto “¿Qué es filosofía política?” de Leo Strauss. Para comprenderlo, se podría entregar las siguientes preguntas orientadoras antes de iniciar la lectura:

• ¿Qué significa “lo político”?
• ¿Qué estudia la filosofía política?
• ¿Cuáles son las diferencias entre filosofía política y teoría política?
• ¿Cuáles son las diferencias entre filosofía política y ciencia política?
• ¿Cuáles son las diferencias entre filosofía política y pensamiento político?
• ¿Qué implica pasar del ámbito de la opinión política a la filosofía política?
• ¿Por qué son valiosas las preguntas filosóficas para reflexionar sobre la política?

Al terminar la lectura compartir algunas de sus respuestas para corroborar que entendieron el texto.
Para cerrar esta parte:
 
• A propósito del trabajo hecho la primera etapa y del texto de Leo Strauss, ¿hay filosofía política en las redes sociales? ¿Por qué? ¿Cómo distinguirla de comentarios políticos no filosóficos?

Texto 1
Leo Strauss (1899 – 1973, Alemania)

 Filósofo germano-estadounidense dedicado al desarrollo de la teoría política contemporánea. Critica frontal y abiertamente al historicismo, ya que este reduciría las ideas exclusivamente al contexto social y político. Partidario de un sistema democrático fundado en valores liberales, plantea que el problema central de la filosofía política es la concepción de bien que guía las acciones de los seres humanos en el ámbito político.

1. El problema de la filosofía política.

El significado de la filosofía política, y su grado de interés, es tan evidente hoy como lo fue siempre desde su aparición con la filosofía ateniense. Toda acción política está encaminada a la conservación o al cambio. Cuando deseamos conservar, tratamos de evitar el cambio hacia lo peor; cuando deseamos cambiar, tratamos de actualizar algo mejor. Toda acción política, pues, está dirigida por nuestro pensamiento sobre lo mejor y lo peor. Un pensamiento sobre lo mejor y lo peor implica, no obstante, el pensamiento sobre el bien. La conciencia del bien que dirige todas nuestras acciones tiene el carácter de opinión: no nos la planteamos como problema, pero reflexivamente se nos presenta como problemática. El mismo hecho de que nosotros podamos plantearla como problema nos lleva hacia un pensamiento del bien que deja de ser problemático; nos encamina hacia un pensamiento que deja de ser opinión para convertirse en conocimiento. Toda acción política comporta una propensión hacia el conocimiento del bien: de la vida buena o de la buena sociedad, porque la sociedad buena es la expresión completa del bien político.

Cuando esta propensión se hace explícita y el hombre se impone explícitamente como meta la adquisición del conocimiento del bien en su vida y en la sociedad, entonces surge la filosofía política. Al denominar a este empeño filosofía política, queremos decir que forma parte de un conjunto más amplio: de la filosofía. La filosofía política es una rama de la filosofía. En la expresión “filosofía política”, “filosofía” indica el método, un método que al mismo tiempo profundiza hasta las raíces y abarca en extensión toda la temática; “política" indica tanto el objeto como la función. La filosofía política trata del objeto político en cuanto es relevante para la vida política; de aquí que su tema se identifique con su meta, como fin último de la acción política. El tema de la filosofía política abarca los grandes objetivos de la humanidad: la libertad y el gobierno o la autoridad, objetivos que son capaces de elevar al hombre por encima de su pobre existencia. La filosofía política es aquella rama de la filosofía que se acerca más a la vida política, a la vida filosófica, a la vida humana. Sólo en su Política hace Aristóteles uso de juramentos, esos compañeros inseparables del discurso apasionado.

Siendo una rama de la filosofía, incluso la definición más provisional de lo que pueda ser la filoso¬fía política exige una explicación previa, aunque sea provisional, sobre qué es filosofía. Filosofía, como búsqueda de la verdad, es una búsqueda del conocimiento universal, del conocimiento del todo como conjunto. La búsqueda sería innecesaria si ese conocimiento estuviese al alcance de la mano. La ausencia del conocimiento sobre el todo no significa, sin embargo, que el hombre no tenga pensamientos sobre ese todo; la filosofía va necesariamente precedida de opiniones sobre él. Consiste, por tanto, en un intento de sustituir esas opiniones por un conocimiento sobre el conjunto. En lugar de "el todo", los filósofos suelen utilizar la expresión "todas las cosas"; el todo no es un puro éter o una oscuridad irredenta en que no pueda distinguirse una parte de otra o en que sea imposible todo discernimiento. La búsqueda del conocimiento de “todas las cosas” significa la búsqueda del conocimiento de Dios, del mundo y del hombre, o mejor, la búsqueda del conocimiento de las esencias de todas las cosas. Estas esencias en su totalidad forman "el todo" como conjunto.

La filosofía no consiste esencialmente en poseer la verdad, sino en buscar la verdad. El rasgo que distingue a un filósofo consiste en que "él sabe que no sabe nada”, y su visión de nuestra igno¬rancia acerca de las cosas más importantes le induce a esforzarse hasta el límite de lo posible en busca del conocimiento. Dejaría de ser un filósofo si tratara de eludir las preguntas sobre estas cosas o las despreciase, considerándolas incontestables. Puede ocurrir que las posiciones a favor y en contra de cada una de las respuestas posibles estén permanentemente equilibradas y la filosofía no pueda ir más allá del estadio de la discusión, ni pueda, por tanto, alcanzar nunca el momento de la decisión. Esto no haría de la filosofía algo inútil, porque el entendimiento de una cuestión fundamental exige la comprensión completa de la esencia del objeto con que la cuestión se relaciona. El conocimiento genuino de un elemento esencial, su comprensión completa, es mejor que la ceguera o la indiferencia hacia el objeto como un todo, esté o no esa indiferencia o ceguera acompañada de las respuestas a un gran número de cuestiones periféricas o carentes de importancia [...].

De la filosofía así entendida, la filosofía política es una rama. La filosofía política es un intento de sustituir el nivel de opinión por un nivel de conocimiento de la esencia de lo político. Lo político está sujeto por naturaleza a aprobación y desaprobación, aceptación y repulsa, a alabanza y a crítica. Lleva en su esencia el no ser un objeto neutro; exige de los hombres la obediencia, la lealtad, la decisión o la valoración. No se puede comprender lo político como tal, si no se acepta seriamente la exigencia implícita o explícita de juzgarlo en términos de bondad o maldad, de justicia o de injusticia, si no se le aplican unos módulos, en suma, de bondad y de justicia. Para emitir un juicio razonable, se debe conocer los verdaderos módulos. Si la filosofía política quiere encuadrar acertadamente su objeto, tiene que esforzarse en lograr un conocimiento genuino de estos módulos. La filosofía política consiste en el intento de adquirir conocimientos ciertos sobre la esencia de lo político y sobre el buen orden político o el orden político justo.

Es necesario establecer diferencias entre filosofía política y pensamiento político en general. Actualmente se identifican estos términos con frecuencia; se ha ido tan lejos en la degradación del nombre de la filosofía que hoy se habla de las filosofías de vulgares diletantes. Bajo la denominación de pensamiento político comprendemos el estudio o la exposición de ideas políticas, y por idea política comprendernos cualquier “noción, comentario, imaginación o cualquier cosa sobre la que se puede pensar”, que se relaciones de algún modo con los principios políticos. De aquí que toda filosofía política sea pensamiento político, pero no todo pensamiento político sea filosofía política. El pensamiento político, como tal, es indiferente a la distinción entre opinión y conocimiento; la filosofía política, sin embargo, es un esfuerzo consciente, coherente y continuo por sustituir las opiniones acerca de los principios políticos por conocimientos ciertos. El pensamiento político puede no ser más, o incluso no pretender ser más, que la exposición o la defensa de una convicción firmemente aceptada o de un mito vivificador; sin embargo, es esencial para la filosofía política tener como principio motor la impaciente percepción de la diferencia fundamental entre convicción o creencia y conocimiento.
Un pensador político, no filósofo, defiende o está interesado principalmente en un determinado orden político; el filósofo político sólo está interesado y defiende la verdad. El pensamiento político que no es filosofía política encuentra su expresión adecuada en leyes y códigos, en poemas y relatos, en folletos y discursos públicos para los demás. La forma apropiada para el desarrollo de la filosofía política es el tratado. El pensamiento político es tan viejo como la raza humana; el primer hombre que pronunció una palabra como “padre" o una expresión como “tú no harás..." fue el primer pensador político; la filosofía política, sin embargo, aparece en un momento determinado de la historia.

Por teoría política se comprende hoy el estudio comprensivo de la situación política que sirve de base a la construcción de una política en sentido amplio. Ese estudio está basado, en último término, en principios aceptados por toda la opinión pública o por una buena parte de ella; asume dogmáticamente principios que pudieran ser posiblemente puestos en duda [...].
Finalmente, vamos a tratar de las relaciones entre la filosofía política y la ciencia política. “Ciencia política” es un término ambiguo: designa las investigaciones sobre lo político realizadas bajo modelos tomados de las ciencias naturales y los trabajos realizados por los miembros de las cátedras de ciencia política. Las primeras, o sea, las investigaciones que podríamos denominar ciencia política “científica”, consideran que el suyo es el único camino posible para lograr un conocimiento genuino de lo político.

Del mismo modo que el genuino conocimiento sobre la naturaleza surge cuando se sustituye la vana y estéril especulación por el estudio experimental e inductivo, el conocimiento genuino sobre lo político comenzará el día en que la filosofía política deje paso definitivamente al estudio científico de lo político. Del mismo modo en que las ciencias naturales se bastan a sí mismas y, a lo sumo, proveen inintencionadamente a la filosofía natural con algunos materiales para la especulación, la ciencia política es autosuficiente y, a lo más, suministra con la misma falta de intención algunos materiales especulativos a la filosofía política. Teniendo en cuenta el contraste entre la solidez de la ciencia política y la lastimosa presunción que caracteriza a la filosofía política, es más razonable desechar de una vez las vagas e insustanciales especulaciones de la filosofía política que seguir prestando acatamiento, aunque sólo sea exteriormente, a una tradición totalmente desacreditada y decrépita. Las ciencias, tanto naturales como políticas, son eminentemente afilosóficas. Sólo necesitan filosofía de una determinada clase: metodología o lógica. Pero estas disciplinas filosóficas no tienen nada en común, evidentemente, con la filoso¬fía política. La ciencia política “científica” es, de hecho, incompatible con la filosofía política. (Leo Strauss, ¿Qué es filosofía política?, 1970, Guadarrama, Madrid, pp. 13-17, trad. Amando A. de la Cruz).

 

Antes de la 3ª Parte: ¿Son los Derechos Humanos un tema válido para la filosofía política, a partir del texto de Strauss?  

Una primera vista antes de responder: 


Ahora recordamos la definición que anotaron en sus cuadernos:

Filosofía política: Una actividad en la que se problematiza el sentido común, se define rigurosamente los conceptos, se utiliza críticamente supuestos ontológicos y antropológicos, y se analiza las consecuencias éticas de la acción política, 

Para profundizar y preparar una futura actividad: 

La filosofía de los Derechos Humanos 


Documental sobre los derechos Humanos: 






3ª Parte:
Los Simpson en la política.

Interrogando filosóficamente a Springfeld

Propósito: construir preguntas filosóficas para interrogar fenómenos políticos contingentes.
Ejemplo, se puede plantear el fenómeno migratorio. ¿Qué opiniones han escuchado o leído a propósito del aumento de extranjeros en Chile?
Recordar el texto de Strauss.


La idea no es debatir acerca del problema, sino "identificar las opiniones que hay al respecto, los conceptos filosóficos involucrados, los supuestos sobre los que se erigen tales opiniones y los efectos que esas opiniones tienen o podrían tener en el campo social.
 
Los Simpson “¿Y dónde está el inmigrante?”, a partir de las siguientes preguntas:

Ver en:


https://www.youtube.com/watch?v=Gp_m48_B-RA



• ¿Cuál es el problema político central del capítulo?
• ¿Por qué se trata de un problema político?
• ¿Qué opiniones políticas aparecen representadas sobre ese problema?
• ¿Se expone implícita o explícitamente conceptos filosóficos para sostener esas posiciones?
• ¿Se formula implícita o explícitamente alguna pregunta que te parezca filosófica a lo largo del capítulo?
• A partir de este capítulo, elabora una pregunta filosófica relacionada con fenómeno migratorio tal como se presenta en la actualidad, teniendo presente el decálogo que acordaron sobre lo que no es filosofía política.

Por último, leen voluntariamente algunas de sus preguntas y el resto del curso, junto con el profesor, evalúan si es una pregunta filosófica. Para esto, pueden basarse en el decálogo.

Texto de Apoyo

 Texto 2
José Carlos Mariátegui (1894-1930, Perú)

Filósofo político y periodista peruano dedicado a reflexionar sobre los efectos de la conquista española en la vida social y económica de los pueblos originarios. Analizó con rigurosidad los problemas nacionales de Perú, relacionándolos con los problemas del continente americano y europeo. Según el autor, el problema central es el despojo, el olvido y la marginación secular de los pueblos originarios por parte de los sistemas culturales y económicos impuestos.

La explotación de los indígenas en la América Latina trata también de justificarse con el pretexto de que sirve a la redención cultural y moral de las razas oprimidas.

La colonización de la América Latina por la raza blanca no ha tenido, en tanto, como es fácil probarlo, sino efectos retardatarios y deprimentes en la vida de las razas indígenas. La evolución natural de estas ha sido interrumpida por la opresión envilecedora del blanco y del mestizo. Pueblos como el quechua y el azteca, que habían llegado a un grado avanzado de organización social, retrogradaron, bajo el régimen colonial, a la condición de dispersas tribus agrícolas. Lo que en las comunidades indígenas del Perú subsiste de elementos de civilización es, sobre todo, lo que sobrevive de la antigua organización autóctona. En el agro feudalizado, la civilización blanca no ha significado siempre siquiera industrialización y maquinismo: en el latifundio serrano, con excepción de ciertas estancias ganaderas, el dominio del blanco no representa ni aun tecnológicamente ningún progreso respecto de la cultura aborigen.

Llamamos problema indígena a la explotación feudal de los nativos en la gran propiedad agraria. El indio, en el noventa por ciento de los casos, no es un proletario sino un siervo. El capitalismo, como sistema económico y político, se manifiesta incapaz, en la América Latina, de edificación de una economía emancipada de las taras feudales. El prejuicio de la inferioridad de la raza indígena le consiente una explotación máxima de los trabajos de esta raza, y no está dispuesto a renunciar a esta ventaja de la que tantos provechos obtiene. En la agricultura, el establecimiento del salario, la adopción de la máquina, no borran el carácter feudal de la gran propiedad. Perfeccionan, simplemente, el sistema de explotación de la tierra y de las masas campesinas. Buena parte de nuestros burgueses y «gamonales» sostienen calurosamente la tesis de la inferioridad del indio: el problema indígena es, a su juicio, un problema étnico cuya solución depende del cruzamiento de la raza indígena con razas superiores extranjeras. La subsistencia de una economía de bases feudales se presenta, empero, en inconciliable oposición con un movimiento inmigratorio suficiente para producir esa transformación por el cruzamiento. Los salarios que se pagan en las haciendas de la costa y de la sierra (cuando en estas últimas se adopta el salario) descartan la posibilidad de emplear inmigrantes europeos en la agricultura. Los inmigrantes campesinos no se avendrían jamás a trabajar en las condiciones de los indios; sólo se les podría traer haciéndolos pequeños propietarios. El indio no ha podido ser nunca reemplazado en las faenas agrícolas de las haciendas costeñas sino con el esclavo negro o el coolí chino. Los planes de colonización con inmigrantes europeos tienen, por ahora, como campo exclusivo, la región boscosa del Oriente, conocida con el nombre de Montaña. La tesis de que el problema indígena es un problema étnico no merece siquiera ser discutida; pero conviene anotar hasta qué punto la solución que propone está en desacuerdo con los intereses y las posibilidades de la burguesía y del gamonalismo, en cuyo seno encuentra sus adherentes. (José Carlos Mariátegui, Tesis Ideológicas. El problema de las razas en América Latina, en La tarea americana, Prometeo libros-Clacso, 2010, pp. 68-69).


 


1ª Unidad 1 - Actividad 1 - LA POLÍTICA EN LA VIDA COTIDIANA

 Unidad 1: Actividad 1

Actividad 1: La política en la vida cotidiana


1ª Parte
¿Por qué un curso de Filosofía Política?
¿Te parece que la política tenga una función importante en la vida de las personas?
¿Qué le puede aportar la filosofía a la política?


Atención y comentario para frases como éstas:

Quien parte y reparte se lleva la mejor parte.
Le guste o no le guste, esto se hace. Y si no, la puerta es ancha.
No se hable más.
Nadie le ha pedido su opinión.
Los políticos valen hongo, porque lo único que quieren es el poder.
No me gusta que se cocinen las cosas a espaldas de los afectados.
El poder corrompe
La delincuencia y la pobreza son problemas que no tienen solución.

Entonces, después de conversar:
¿Reconocemos la existencia de "lo político" en nuestra experiencia?   


Tarea Sugerida:
Averiguar estadística de jóvenes que participan en el voto en elecciones recientes


¿Podemos concluir que los jóvenes tienen menos interés en la política?
• ¿De qué otras maneras se expresa el interés en la política en la actualidad?
• Si no me interesan las discusiones políticas, ¿quiere decir que soy apolítico?
• ¿Qué actividades y/o discursos políticos surgen en la vida cotidiana?
 
2ª Parte: Una crónica

Una crónica es un escrito que se caracteriza por narrar una serie de eventos en el orden cronológico en que se produjeron. Usualmente la redacta un testigo de los acontecimientos. En este caso, la crónica se refiere a la narración de los eventos de la vida cotidiana de un estudiante en su colegio.


Preguntas guía:
* ¿En qué medida la política es parte de mi vida cotidiana en el colegio?
• ¿Qué instancias de participación política hay en nuestro colegio? ¿Son formales o informales?
• ¿Consideran que el Consejo Escolar, el Centro de Estudiantes o la Directiva de Curso sean instancias de participación política? ¿Debiesen serlo? ¿Por qué?


• Escritura ordenada cronológicamente: descripción de un día cualquiera en el colegio, desde el ingreso hasta la salida o hasta un hito que marque la respuesta a la pregunta guía, a partir de la perspectiva subjetiva de su autor.
• Debe contener: descripción de espacios, personajes, hechos que muestren cómo la política está inserta en la vida diaria.
• Extensión: máximo una plana
 

3ª Parte: Sugerencias y pautas para un pequeño debate.

¿Recuerdan algunas sentencias o dichos de la clase pasada?. Ahora agregamos: “en la mesa no se habla de política ni de religión”.
¿Alguna vez han restringido o invalidado tus opiniones políticas por ser joven? Para identificar ejemplos en nuestra experiencia vamos a un texto del filósofo Michael Foucault,  “El orden del discurso” de Michel Foucault. Una vez leído, ¿Cuál sería aquí el problema central para debatir? [Atención con el tema de cómo se eligen a los representantes].

Para debatir, se define una pregunta problema y se elaboran posturas a favor o en contra mediante argumentos contrapuestos. Se establecen reglas del juego.    
Definidas las posturas y los grupos para debatir, tendrán 30 minutos de preparación.


Texto 1

“[...] supongo que en toda sociedad la producción del discurso está a la vez controlada, seleccionada y redistribuida por cierto número de procedimientos que tienen por función conjurar sus poderes y peligros, dominar el acontecimiento aleatorio y esquivar su pesada y temible materialidad.
En una sociedad como la nuestra son bien conocidos los procedimientos de exclusión. El más evidente, y el más familiar también, es lo prohibido. Uno sabe que no tiene derecho a decirlo todo, que no se puede hablar de todo en cualquier circunstancia, que cualquiera, en fin, no puede hablar de cualquier cosa. Tabú del objeto, ritual de la circunstancia, derecho exclusivo o privilegiado del sujeto que habla: he ahí el juego de tres tipos de prohibiciones [...]”. (Michel Foucault, El orden del discurso, Fábula, Barcelona, 2010, trad. Alberto González Troyano, p. 14).



Preguntas para debatir:

• El voto de representantes, ¿debiese ser obligatorio o voluntario?
• ¿Tendría que ser electrónico o presencial?
• ¿Una democracia se define fundamentalmente por el ejercicio del sufragio?
• ¿Es democrático un país en el que no hay votaciones para escoger representantes políticos?
 

Una pauta sugerida para evaluar la participación en un debate:
(insertar imagen)


Después de haber debatido: Conversemos sobre estas preguntas
• ¿Hasta qué punto estarían de acuerdo con que todas las opiniones políticas implican fundamentos filosóficos?
• ¿Por qué es importante reconocer que nuestras opiniones políticas suponen conceptos filosóficos? ¿Cómo identificar esos conceptos?


4ª Parte: ¿Qué es la política para los filósofos?

En equipos se leen los textos de los siguientes filósofos con una pregunta:
"¿Qué concepción de política es más convincente y por qué razón? (se escribe la razón).

Texto 2

Hannah Arendt (1906-1975, Alemania)

Filósofa y teórica política. Es reconocida, entre otras cosas, por su examen al origen de los totalitarismos y por defender el pluralismo y la libertad en el espacio político. En su obra La condición humana, rescata el valor de la vida activa en sus tres formas (labor, trabajo y acción) como condición fundamental para el desarrollo de los seres humanos. Foucault, El orden del discurso, Fábula, Barcelona, 2010, trad. Alberto González Troyano, p. 14). 

“[...] Aquí de lo que se trata más bien es de darse cuenta de que nadie comprende adecuadamente por sí mismo y sin sus iguales lo que es objetivo en su plena realidad, porque se le muestra y manifiesta siempre en una perspectiva que se ajusta a su posición en el mundo y le es inherente. Sólo puede ver y experimentar el mundo tal como éste es «realmente» al entenderlo como algo que es común a muchos, que yace entre ellos, que los separa y los une, que se muestra distinto a cada uno de ellos y que, por este motivo, únicamente es comprensible en la medida en que muchos, hablando entre sí sobre él, intercambian sus perspectivas. Solamente en la libertad del conversar surge en su objetividad visible desde todos lados el mundo del que se habla. Vivir en un mundo real y hablar sobre él con otros son en el fondo lo mismo, y a los griegos la vida privada les parecía «idiota», porque le faltaba esta diversidad del hablar sobre algo y, consiguientemente, la experiencia de cómo van verdaderamente las cosas en el mundo.
Ahora bien, esta libertad de movimiento sea la de ejercer la libertad y comenzar algo nuevo e inaudito, sea la libertad de hablar con muchos y así darse cuenta de que el mundo es la totalidad de estos muchos, no era ni es de ninguna manera el fin de la política, aquello que podría conseguirse por medios políticos; es más bien el contenido auténtico y el sentido de lo político mismo. En este sentido, política y libertad son idénticas y donde no hay esta última, tampoco hay espacio propiamente político. Por otro lado, los medios con que se funda este espacio político y se protege su existencia no son siempre ni necesariamente medios políticos. Así, los griegos, por ejemplo, no consideran a estos medios que conforman y mantienen el espacio político actividades políticas legítimas ni admiten que sean ningún tipo de acción que pertenezca esencialmente a la polis. Pensaban que, para la fundación de una polis, era necesario en primer lugar un acto legislativo, pero el legislador en cuestión no era ningún miembro de la polis y lo que hacía no era de ningún modo “político”.
Además, pensaban que en el trato con otros estados la polis ya no debía comportarse política¬mente, sino que podía utilizar la violencia, fuera porque su subsistencia estuviera amenazada por el poder de otras comunidades, fuera porque ella misma quisiese someter a otros. En otras palabras, lo que hoy llamamos política exterior no era para los griegos política en sentido pro¬pio. Más tarde volveremos sobre ello. Aquí lo importante para nosotros es que entendamos la libertad misma como algo político y no como el fin supremo de los medios políticos, y que comprendamos que coacción y violencia eran ciertamente medios para proteger o fundar o ampliar el espacio político, pero como tales no eran precisamente políticos ellos mismos. Se trata de fenómenos que pertenecen sólo marginalmente a lo político”. (Hannah Arendt, Qué es política, Paidós, Barcelona, 1997, trad. Rosa Sala Carbó, pp.79-80).



Texto 3

“La comunidad perfecta de varias aldeas es la ciudad, que tiene ya, por así decirlo, el nivel más alto de autosuficiencia, que nació a causa de las necesidades de la vida, pero subsiste para el vivir bien. De aquí que toda ciudad es por naturaleza, si también lo son las comunidades primeras. La ciudad es el fin de aquéllas, y la naturaleza es fin. En efecto, lo que cada cosa es, una vez cumplido su desarrollo, decimos que es su naturaleza, así de un hombre, de un caballo o de una casa. Además, aquello por lo que existe algo y su fin es lo mejor, y la autosuficiencia es, a la vez, un fin y lo mejor.
De todo esto es evidente que la ciudad es una de las cosas naturales, y que el hombre es por naturaleza un animal social, y que el insocial por naturaleza y no por azar es o un ser inferior o un ser superior al hombre [...].
La razón por la cual el hombre es un ser social, más que cualquier abeja y que cualquier animal gregario, es evidente: la naturaleza, como decimos, no hace nada en vano, y el hombre es el único animal que tiene palabra. Pues la voz es signo del dolor y del placer, y por eso la poseen también los demás animales, porque su naturaleza llega hasta tener sensación de dolor y de placer e indicársela unos a otros. Pero la palabra es para manifestar lo conveniente y lo perjudicial, así como lo justo y lo injusto. Y esto es lo propio del hombre frente a los demás animales: poseer, él sólo, el sentido del bien y del mal, de lo justo y de lo injusto, y de los demás valores, y la participación comunitaria de estas cosas constituye la casa y la ciudad [...]
Todas las cosas se definen por su función y por sus facultades, de suerte que cuando éstas ya no son tales, no se puede decir que las cosas son las mismas, sino del mismo nombre. Así pues, es evidente que la ciudad es por naturaleza y es anterior al individuo; porque si cada uno por separado no se basta a sí mismo, se encontrará de manera semejante a las demás partes en relación con el todo. Y el que no puede vivir en comunidad, o no necesita nada por su propia suficiencia, no es miembro de la ciudad, sino una bestia o un dios. En todos existe por naturaleza la tendencia hacia tal comunidad, pero el primero que la estableció fue causante de facultades de los mayores beneficios. Pues así como el hombre perfecto es el mejor de los animales, así también, apartado de la ley y de la justicia, es el peor de todos”. (Aristóteles, Política, Gredos, Madrid, 1988, trad. Manuela García Valdés, pp. 49-52).


Texto 4
Judith Butler (1956, Estados Unidos)

Filósofa post-estructuralista que ha hecho importantes aportes en el feminismo, la teoría queer y la filosofía política. Su pensamiento se caracteriza por revisar críticamente los feminismos esencialistas, defender las identidades nómadas y plantear nuevas formas de habitabilidad de los cuerpos. Su teoría propone una desnaturalización de conceptos como sexo, género y deseo, debido a que son construcciones culturales. en relación con el todo. Y el que no puede vivir en comunidad, o no necesita nada por su propia suficiencia, no es miembro de la ciudad, sino una bestia o un dios. En todos existe por naturaleza

“Está claro que no toda teoría feminista privilegia el punto de vista del sujeto [...] y, sin embargo, el lema feminista "lo personal es político" sugiere, en parte, que la experiencia subjetiva no sólo es estructurada por la existencia de configuraciones políticas, sino que repercute en las mis¬mas y, a su vez, las estructura. La teoría feminista ha intentado comprender de qué manera las estructuras culturales y políticas sistémicas o invasivas son implementadas y reproducidas por actos y prácticas individuales, y cómo el análisis de situaciones ostensiblemente personales se ve clarificado al plantearse en un contexto cultural más ampliamente compartido. Desde luego, el impulso feminista, y no me cabe duda de que hay más de uno, a menudo ha surgido del reconocimiento de que mi dolor, o mi silencio, o mi cólera, o mi percepción, no son finalmente sólo mías, y que me ubican en una situación cultural compartida que me permite entonces habilitarme y potenciarme en vías insospechadas. Lo personal es, pues, implícitamente político en el sentido de que está condicionado por estructuras sociales compartidas, pero también lo personal ha sido inmunizado contra el desafío político al grado tal que la distinción público/privado perdura. Para la teoría feminista, pues, lo personal deviene una categoría expansiva, donde se acomodan, aunque sea sólo de manera implícita, las estructuras políticas usualmente consideradas como públicas. Desde luego, el propio significado de lo político se extiende también. En el mejor de los casos, la teoría feminista engloba la expansión dialéctica de ambas categorías. Mi situación no deja de ser mía sólo porque es la situación de alguien más, y mis actos, por más que sean individuales, reproducen sin embargo la situación de mi sexo, y lo hacen de diferentes maneras. En otras palabras, hay, latente en la fórmula “lo personal es político” de la teoría feminista, el supuesto de que el mundo de la vida de las relaciones de género está constituido, por lo menos parcialmente, por los actos concretos e históricamente mediados de los individuos. Ya que el "cuerpo" es invariablemente transformado en el cuerpo de él o el cuerpo de ella, el cuerpo sólo se conoce por su apariencia de género”. (Judith Butler, Actos performativos y constitución del género: un ensayo sobre fenomenología y teoría feminista, Debate Feminista, 18, 1998, trad. Marie Lourties, pp. 301-302).

Texto 5

“Cabe notar aquí que un príncipe debe reparar en no forjar una alianza con otro más poderoso que él al objeto de perjudicar a terceros, sino acuciado por la necesidad, como antes se dijo, pues si vence te conviertes en su rehén, y los príncipes deben evitar al máximo estar a discreción de otros. Los venecianos se aliaron con Francia contra el duque de Milán, pudiendo haberlo evitado: el resultado fue su ruina. Pero si no se la puede evitar, como les sucedió a los florentinos cuando el papa y España atacaron la Lombardía con sus ejércitos, el príncipe debe entonces aceptarla por las razones antedichas. Nunca crea un Estado tomar decisiones con total seguridad; piense más bien que siempre se hallará en terrenos movedizos, pues forma parte del orden de las cosas que siempre que se busque evitar un inconveniente acabe cayéndose en otro; más la prudencia consiste en saber reconocer la índole de los inconvenientes, y adoptar el menos malo como bueno.
Debe igualmente un príncipe mostrar predilección por el talento y conceder honores a quienes sobresalen en un arte. Junto a ello, debe velar por que sus ciudadanos ejerzan en paz sus oficios, tanto en el comercio como en la agricultura o en cualquier otra actividad, sin temor a mejorar sus posesiones pensando en que le serán arrebatadas, o bien, a abrir un negocio por culpa de los impuestos. En lugar de eso, debe procurar recompensas a quien esté dispuesto a realizar tales menesteres, y a todo aquel que piense en engrandecer su ciudad o su Estado por el procedimiento que fuere. También debe, aparte de eso, entretener a la gente con fiestas y espectáculos en las fechas idóneas del año. Y puesto que toda ciudad se halla dividida en corporaciones o en barrios, debe tenerlos en consideración, reunirse con ellos cada cierto tiempo y dar de sí ejemplos de humanidad y munificencia, más preservando siempre la majestad de su cargo, pues ésta ha de estar presente en toda circunstancia”. (Nicolás Maquiavelo, El príncipe, en Maquiavelo, Gredos, Madrid, 2011, trad. Antonio Hermosa, pp. 75-76).

Texto 6


“127. Así, la humanidad, a pesar de todos los privilegios que conlleva el estado de naturaleza, padece una condición de enfermedad mientras se encuentra en tal estado; y por eso se inclina a entrar en sociedad cuanto antes. Por eso sucede que son muy pocas las veces que encontramos grupos de hombres que viven continuamente en estado semejante. Pues los inconvenientes a los que están allí expuestos (inconvenientes que provienen del poder que tiene cada hombre para castigar las transgresiones de los otros) los llevan a buscar protección bajo las leyes establecidas del gobierno, a fin de procurar la conservación de su propiedad. Esto es lo que los hace estar tan deseosos de renunciar al poder de castigar que tiene cada uno, y de entregárselo a una sola persona para que lo ejerza entre ellos; esto es lo que los lleva a conducirse según las reglas que la comunidad, o aquellos que han sido por ellos autorizados para tal propósito. Y es aquí donde tenemos el derecho original del poder legislativo y del ejecutivo, así como el de los gobiernos de las sociedades mismas.
[...] 131. Pero aunque los hombres, al entrar en sociedad renuncian a la igualdad, a la libertad y al poder ejecutivo que tenían en el estado de naturaleza, poniendo todo esto en manos de la sociedad misma para que el poder legislativo disponga de ello según lo requiera el bien de la sociedad, esa renuncia es hecha por cada uno con la exclusiva intención de preservarse a sí mismo y de preservar su libertad y su propiedad de una manera mejor, ya que no puede suponerse que criatura racional alguna cambie su situación con el deseo de ir a peor. Y por eso, el poder de la sociedad o legislatura constituida por ellos no puede suponerse que vaya más allá de lo que pide el bien común, sino que ha de obligarse a asegurar la propiedad de cada uno, protegiéndolos a todos contra aquellas tres deficiencias que mencionábamos más arriba y que hacían del estado de naturaleza una situación insegura y difícil. Y así, quienquiera que ostente el supremo poder legislativo en un Estado está obligado a gobernar según lo que dicten las leyes establecidas, promulgadas y conocidas del pueblo, y a resolver los pleitos de acuerdo con dichas leyes, y a emplear la fuerza de la comunidad, exclusivamente, para que esas leyes se ejecuten dentro del país; y si se trata de relaciones con el extranjero, debe impedir o castigar las injurias que vengan de afuera, y proteger a la comunidad contra incursiones e invasiones. Y todo esto no debe estar dirigido a otro fin que no sea el de lograr la paz, la seguridad y el bien del pueblo”. (John Locke, Segundo ensayo sobre el gobierno civil, Losada, Buenos Aires, trad. Cristina Piña, pp. 93, 95-96).

Texto 7

“La relación política en un régimen constitucional tiene estas dos características especiales:
Primera: se trata de una relación de personas dentro de la estructura básica de la sociedad, estructura de instituciones básicas en la que entramos sólo por nacimiento y de la que salimos sólo al morir (o así podemos suponerlo convenientemente) [...] La sociedad política es cerrada: llegamos a ser, a existir, dentro de ella, y, por cierto, no podemos entrar ni salir de ella voluntariamente.
Segunda: el poder político es siempre coercitivo, respaldado por la utilización de sanciones por parte del gobierno, pues sólo el gobierno posee la autoridad para utilizar la fuerza en defensa de las leyes. En un régimen constitucional, la característica especial de la relación política consiste en que el poder político es, en última instancia, el poder del público; esto es, el poder de los ciudadanos libres e iguales, en tanto que cuerpo colectivo [...] ¿A la luz de qué principios e ideales debemos ser capaces de vernos, como ciudadanos libres e iguales, en el ejercicio de ese poder, si nuestro ejercicio del poder no es justificable para otros ciudadanos, y sin dejar de respetar su razonabilidad y racionalidad?
A esto, el liberalismo político responde: nuestro ejercicio del poder político es plenamente apropiado sólo cuando lo ejercemos en concordancia con una Constitución, cuyos principios esenciales todos los ciudadanos libres e iguales pueden razonablemente suscribir a la luz de principios e ideales aceptables para su razón humana común. Éste es el principio liberal de la legitimidad. A esto se añade que todas las cuestiones que se ventilan en la legislatura, concernientes o vinculadas aproximadamente en alguna forma a los elementos esenciales de la Constitución, o a las cuestiones básicas de la justicia, deben dirimirse, en cuanto sea posible, mediante la aplicación de principios e ideales que puedan suscribirse de manera semejante. Sólo una concepción política de la justicia que todos los ciudadanos puedan razonablemente suscribir puede servir de fundamento de la razón pública y de su justificación.
Digamos, por tanto, que en un régimen constitucional existe un dominio especial de lo político identificado mediante las dos características arriba señaladas, entre otras. Lo político es distinto de lo asociativo, lo cual es voluntario en formas en que no lo es lo político; también es distinto de lo personal y de lo familiar, que pertenecen al ámbito de los afectos, también de maneras en que lo político no lo es. (Lo asociativo, lo personal y lo familiar son simplemente tres ejemplos de lo no político; pero podríamos dar otros ejemplos de esto). (John Rawls, Liberalismo político, Fondo de Cultura Económica, México D.F., 2006, trad. Sergio Madero, pp.139-140)

 
A continuación:

Cada grupo elige solo uno de los textos y realice una segunda lectura, pero esta vez en busca de las características de los razonamientos usados. Para ello, contestar:

• ¿El texto parte desde un concepto o teoría general o desde la constatación de hechos concretos?
• A partir del texto, ¿es posible hacer afirmaciones generales sobre la política?
• ¿Qué estrategias argumentativas se usa para desarrollar y conectar las ideas?
• ¿Qué consecuencias tiene para la práctica política, la noción de política que defiende el texto?
• ¿En qué conceptos clave se basa la argumentación? ¿Cómo son definidos?
• ¿Qué supuestos sobre el ser humano, la realidad, etc., están implicados en el texto?



Descripción General del curso en sus cuatro Unidades

 VISIÓN GENERAL DE LAS CUATRO UNIDADES SUS OBJETIVOS, ACTITUDES Y NOMBRE DE ACTIVIDADES TEMÁTICAS


Unidad 1: La filosofía es necesaria para la teoría y la práctica política


Propósito:
Se pretende que los estudiantes analicen filosóficamente debates políticos actuales para que puedan tomar posición como sujetos críticos e informados.

Objetivos:


OA 1 Formular preguntas e hipótesis acerca de un problema político a partir de la lectura de textos filosóficos fundamentales, considerando diversas perspectivas y métodos propios de la disciplina.

OA 6 Distinguir argumentos válidos o falaces, a fin de comparar razonamientos filosóficos relativos al poder y la política desde diversas corrientes de pensamiento filosófico y posicionarse de modo consistente frente a ellos.

OA a Formular preguntas significativas para su vida a partir del análisis de conceptos y teorías filosóficas, poniendo en duda aquello que aparece como “cierto” o “dado” y proyectando diversas respuestas posibles.

OA b Analizar y fundamentar problemas presentes en textos filosóficos, considerando sus supuestos, conceptos, métodos de razonamiento e implicancias en la vida cotidiana.

ACTITUDES

• Pensar con autorreflexión y autonomía para gestionar el propio aprendizaje, identificando capacidades, fortalezas y aspectos por mejorar.
• Trabajar colaborativamente en la generación, desarrollo y gestión de proyectos y la resolución de problemas, integrando las diferentes ideas y puntos de vista.
• Valorar las TIC como una oportunidad para informarse, investigar, socializar, comunicarse y participar como ciudadano.


ACTIVIDADES TEMÁTICAS

A1: Un acercamiento a la experiencia política
A2: ¿De qué se trata la filosofía política?
A3: La filosofía política en nuestras conversaciones cotidianas.
A4: ¿Por qué tengo estas ideas políticas?
A5: Evaluación de la unidad: Interrogando filosóficamente las ideas políticas


Tiempo estimado: 9 semanas

Unidad 2: Concepciones del ser humano y la sociedad en que queremos vivir


Propósito: Que los estudiantes adquieran herramientas conceptuales que les ayuden a participar activamente y con una actitud crítica en los debates orientados a definir una sociedad ideal

Objetivos:

OA 3 Examinar críticamente textos de la tradición filosófica que expresen diversas perspectivas sobre la justicia, la libertad, la responsabilidad, la igualdad y la felicidad, considerando cómo estos conceptos se relacionan con diversas visiones del ser humano, la ética y la política.

OA 6 Distinguir argumentos válidos o falaces, a fin de comparar razonamientos filosóficos relativos al poder y la política desde diversas corrientes de pensamiento filosófico y posicionarse de modo consistente frente a ellos.

OA a Formular preguntas significativas para su vida a partir del análisis de conceptos y teorías filosóficas, poniendo en duda aquello que apare¬ce como “cierto” o “dado” y proyectando diversas respuestas posibles.

OA b Analizar y fundamentar problemas presentes en textos filosóficos, considerando sus su¬puestos, conceptos, métodos de razonamiento e implicancias en la vida cotidiana.

ACTITUDES
• Pensar con apertura a distintas perspectivas y contextos, asumiendo riesgos y responsabilidades.
• Pensar con flexibilidad para reelaborar las propias ideas, puntos de vista y creencias.
• Trabajar con autonomía y proactividad en trabajos colaborativos e individuales para llevar a cabo eficazmente proyectos de diversa índole.
Tiempo estimado: 10 semanas


ACTIVIDADES TEMÁTICAS

A1: Qué cosas haría si no fuera porque vivo en sociedad?
A2: ¿Qué tanto le debo a la sociedad?  
A3: ¿Qué hacemos para garantizar la justicia?
A4: ¿De qué se habla cuando se habla de libertad?
A5: Evaluación de la Unidad: Elaboración de un programa de Gobierno.



Unidad 3: Individuo, Sociedad y Estado: relaciones de poder


Propósito:
Que los estudiantes reconozcan las relaciones de poder como expresiones históricas de la organización social y que, por tanto, pueden modificarse en vistas de una convivencia más dialógica y democrática.

Objetivos:

OA 2 Evaluar críticamente, desde el horizonte del bien común, las relaciones de poder y su expresión tanto en la institucionalidad política como entre los individuos de una sociedad en contextos de la vida cotidiana.

OA 4 Participar activamente en diálogos filosóficos acerca de las formas de organización del poder en la sociedad, sus fundamentos y finalidades, tomando en cuenta diversas posiciones acerca del Estado, los actores sociales y las instituciones.

OA c Participar en diálogos sobre grandes problemas de la filosofía pertinentes para sus contextos, sostenidos a partir de argumentos de los distintos participantes, utilizando métodos de razonamiento filosófico y valorando la controversia y la diversidad como factores fundamentales para el desarrollo del pensamiento.

OA d Elaborar visiones personales respecto de problemas filosóficos a partir de las perspectivas de diversos filósofos, siendo capaces tanto de reconstruir sus fundamentos como de cuestionarlos y plantear nuevos puntos de vista.

ACTITUDES

• Pensar con apertura hacia otros para valorar la comunicación como una forma de relacionarse con diversas personas y culturas, compartiendo ideas que favorezcan el desarrollo de la vida en sociedad.
• Participar asumiendo posturas razonadas en distintos ámbitos: cultural, social, político, medioambiental, entre otros.
• Tomar decisiones democráticas, respetando los derechos humanos, la diversidad y la multiculturalidad

ACTIVIDADES TEMÁTICAS

A1: Concepciones de poder en la ficción
A2: ¿Dónde está el poder?  
A3: ¿Qué significa vivir en un país democrático?
A4: El poder de las organizaciones
A5: Evaluación: Dramatización


Tiempo estimado: 9 semanas



Unidad 4: El impacto de la filosofía en la vida cotidiana

Propósito:

Que los estudiantes elaboren posiciones personales respecto de problemas sociales significativos para sus vidas, de manera que puedan fortalecer tanto su autonomía como su capacidad de proponer mejoras concretas.

OA 2 Evaluar críticamente, desde el horizonte del bien común, las relaciones de poder y su expresión tanto en la institucionalidad política como entre los individuos de una sociedad en contextos de la vida cotidiana.

OA 5 Investigar problemas sociales relacionados con sus contextos y la desigualdad de género, considerando diversas perspectivas filosóficas, cuidando la rigurosidad argumentativa, proponiendo soluciones para su mejora y utilizando diferentes formas de expresión.

OA c Participar en diálogos sobre grandes problemas de la filosofía pertinentes para sus contextos, sostenidos a partir de argumentos de los distintos participantes, utilizando métodos de razonamiento filosófico y valorando la controversia y la diversidad como factores fundamentales para el desarrollo del pensamiento.

OA d Elaborar visiones personales respecto de problemas filosóficos a partir de las perspectivas de diversos filósofos, siendo capaces tanto de reconstruir sus fundamentos como de cuestionarlos y plantear nuevos puntos de vista.

ACTITUDES

• Pensar con flexibilidad para reelaborar las propias ideas, puntos de vistas y creencias.
• Actuar responsablemente al gestionar el tiempo para llevar a cabo eficazmente los proyectos personales, académicos y laborales.
• Responsabilidad por las propias acciones y decisiones con consciencia de las implicancias que estas tienen sobre uno mismo y los otros.

ACTIVIDADES TEMÁTICAS

A1: Estudio de caso. (Lectura colaborativa y búsqueda de soluciones para un caso complejo).  
A2: Cuando lo que decimos afecta a otros
A3: Los medios de coacción en la sociedad
A4: Aproximaciones filosóficas a la desigualdad de género.
A5: Evaluación: Carta al director. [Examen grupal a un fenómeno político con entrega de informe].  


Tiempo estimado: 9 semanas

 

Curso Electivo Filosofía Política - Presentación 1

ACLARACIONES PREVIAS: 

El presente blog de Curso Electivo Filosofía Política está destinado para quienes lo sigan según el documento oficial del Ministerio de Educación. El curso contiene cuatro Unidades y despliega propuestas de actividades con instrucciones y preguntas específicas. He tratado de respetar al máximo las indicaciones así como de poner los enlaces e hipervínculos a recursos en la WEB.  

Por lo tanto, aquí está el programa como propuesta, pero en formato blog, puesto para quien quiera utilizarlo. Es más una adaptación del documento referido, a este formato. 

Las dos primeras entradas consisten en la fundamentación y descripción del curso, cuya lectura es especialmente recomendable para los docentes que deban impartir este curso. No obstante, aquí solo he pretendido transcribir lo que me parece esencial. Hay otros textos que he omitido para este blog. .

 

PROPÓSITOS FORMATIVOS DE ESTE CURSO

Esta asignatura de profundización está dirigida a estudiantes interesados en pensar filosóficamente la política; es decir, en reflexionar crítica y metódicamente acerca del sentido de la vida en comunidad y del poder en las relaciones humanas y la sociedad. Se orienta a alumnos inquietos no solo por el estado actual de la realidad política y social y sus desafíos, sino también por los principios y valores que fundamentan diversas formas de organización política, y por el poder presente en las relaciones interpersonales y sociales. Para explorar estos temas y preguntas, se usará el diálogo filosófico y el estudio de pensadores y textos de diversas tradiciones y épocas.

El estudio de este electivo de profundización permite examinar la política como una dimensión fundamental de la vida en sociedad, que se vincula con nuestra experiencia cotidiana. Por esto, debe ser pertinente y sugerente para los alumnos reflexionar sobre las formas de organización social y económica y sus respectivos intereses, o sobre la naturaleza del ser humano y el concepto de bien común. Esta asignatura es el espacio, además, para ahondar en problemas fundamentales de la filosofía política, como: ¿Qué relación existe y debería existir entre política y moral? ¿Qué es el poder, cuáles son sus límites y sus formas de realización y legitimación? ¿Cómo se expresa el poder en la desigualdad social y económica? ¿Cómo se relacionan la política y la economía? ¿En qué se diferencian las formas de gobierno y qué ventajas guardan unas respecto de otras? ¿Cómo se relacionan los intereses personales con el bien común? ¿Qué rol juegan los medios de comunicación en la política? ¿Cómo se debiese concretar los ideales de justicia, igualdad y libertad?

Al pensar filosóficamente en torno a estas preguntas y conceptos, se pretende fortalecer la capacidad reflexiva y crítica de los estudiantes en torno a fenómenos políticos que les sean cercanos, e introducirlos a textos y teorías relevantes para el desarrollo de la filosofía política. Desde el punto de vista actitudinal, esto ayuda a formar jóvenes capaces de situarse de manera libre y consciente ante la realidad política y sus relaciones con los demás, con amplitud de perspectivas, rigurosidad filosófica y capacidad para participar en el mejoramiento de la vida personal y social.



APRENDIZAJE PARA LA COMPRENSIÓN

La propuesta metodológica de los Programas de Estudio tiene como propósito el aprendizaje para la comprensión. Entendemos la comprensión como la capacidad de usar el conocimiento de manera flexible, lo que permite a los estudiantes pensar y actuar a partir de lo que saben en distintas situaciones y contextos. La comprensión se puede desarrollar generando oportunidades que permitan al alumno ejercitar habilidades como analizar, explicar, resolver problemas, construir argumentos, justificar, extrapolar, entre otras. La aplicación de estas habilidades y del conocimiento a lo largo del proceso de aprendizaje faculta a los estudiantes a profundizar en el conocimiento, que se torna en evidencia de la comprensión.

La elaboración de los Programas de Estudio se ha realizado en el contexto del paradigma constructivista y bajo el fundamento de dos principios esenciales que regulan y miden la efectividad del aprendizaje: el aprendizaje significativo y el aprendizaje profundo.

¿QUÉ ENTENDEMOS POR APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO Y PROFUNDO?

Un aprendizaje se dice significativo cuando los nuevos conocimientos se incorporan en forma sustantiva en la estructura cognitiva del estudiante. Esto se logra gracias a un esfuerzo deliberado del alumno por relacionar los nuevos conocimientos con sus conocimientos previos y es producto de una implicación afectiva del estudiante; es decir, él quiere aprender aquello que se le presenta, porque lo considera valioso. Para la construcción de este tipo de aprendizaje, se requiere efectuar acciones de mediación en el aula que permitan activar los conocimientos previos y, a su vez, facilitar que dicho aprendizaje adquiera sentido precisamente en la medida en que se integra con otros previamente adquiridos o se relaciona con alguna cuestión o problema que interesa al estudiante.

Un aprendizaje se dice profundo solo si, por un lado, el aprendiz logra dominar, transformar y utilizar los conocimientos adquiridos en la solución de problemas reales y, por otro lado, permanece en el tiempo y se puede transferir a distintos contextos de uso. Para mediar el desarrollo de un aprendizaje de este tipo, es necesario generar escenarios flexibles y graduales que permitan al estudiante usar los conocimientos aplicándolos en situaciones diversas.


LA EXPERIENCIA COMO PUNTO DE PARTIDA

La filosofía y el aprender a filosofar debe arraigarse en experiencias vitales propias de todo ser humano, y que sean significativas y pertinentes para los jóvenes. Por lo tanto, su punto de partida son estas vivencias y ciertas preguntas que el pensamiento, incluso sin mediar una reflexión temática o un conocimiento de autores, se puede llegar a plantear por sí mismo. La filosofía se plantea como una actividad propia del ser humano y necesaria para su desarrollo integral, y no como una disciplina ajena a las preguntas y experiencias cotidianas. Con todo, debe evitar confundirse con el mero enunciado de experiencias; debe procurar problematizarlas, darles sentido y analizarlas metódicamente.


EL DIÁLOGO FILOSÓFICO

La práctica del diálogo tiene profundas raíces en la historia de la filosofía y posee un gran potencial didáctico para las asignaturas, ya que pone en juego habilidades filosóficas fundamentales: la capacidad hermenéutica de comprender lo que dice el otro, el pensamiento lógico-argumentativo, el pensamiento crítico y creativo, y la apertura de las propias ideas en oposición a las ideas de los demás, entre otras. El diálogo supone valorar el desacuerdo y reconocer los límites, requisitos y reglas de la argumentación filosófica. Además, requiere tener disposición a recibir contraargumentos, escuchar otras interpretaciones fundadas sobre un mismo asunto y respetar argumentos, ejemplos o analogías que otros proponen y que representan perspectivas diferentes a las propias.
Así, el impacto del diálogo también alcanza al campo de los valores y actitudes, pues exige que quienes dialogan se escuchen atentamente, se pongan en el lugar del otro, aprendan a aceptar la existencia de distintos puntos de vista, respeten la diferencia y experimenten la construcción del conocimiento como una experiencia colectiva.


LECTURA Y ESCRITURA DE TEXTOS FILOSÓFICOS

La lectura debe ser inquisitiva y crítica frente a una pregunta o un problema, y también debe facilitar un diálogo filosófico. La lectura crítica de textos se entiende como parte de la práctica filosófica y no como un medio para llegar a ella.

La escritura se concibe en filosofía como un modo de ensayar respuestas, ordenar ideas considerando su sentido y causalidad, y justificar una posición abierta al diálogo con otro. Es una instancia de encuentro consigo mismo y con autores. La escritura exige rigurosidad en la formulación de ideas, organización conceptual y claridad argumentativa.

MÉTODOS FILOSÓFICOS

Existen métodos presentes en la historia de la filosofía a los que es posible acudir para su enseñanza, con el fin de potenciar el pensamiento crítico, la creatividad y, en suma, el filosofar. La mayéutica socrática, la hermenéutica y la fenomenología, por ejemplo, ofrecen herramientas para que los estudiantes puedan observar y describir fenómenos, formular preguntas e interrogaciones cruzadas, discutir dilemas éticos, entre otros. Los métodos de la filosofía aportan igualmente al desarrollo de la creatividad, en la medida en que permiten ampliar la manera como pensamos respecto de una situación o un concepto, por medio del uso de metáforas y analogías o de formular situaciones hipotéticas.

APRENDIZAJE BASADO EN PROYECTOS Y RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS E INTERDISCIPLINAS

El Aprendizaje Basado en Proyectos promueve que se organicen durante un periodo extendido de tiempo en torno a un objetivo basado en una pregunta compleja, problema, desafío o necesidad – normalmente surgida desde sus propias inquietudes– que pueden abordar desde diferentes perspectivas y áreas del conocimiento, fomentando la interdisciplinariedad. 

 
El proyecto culmina con la elaboración de un producto o con la presentación pública de los resultados. En el Aprendizaje Basado en Problemas, en cambio, se parte de la base de preguntas y problemas y necesidades cotidianas, sobre los cuales los alumnos investigan y proponen soluciones.
 

La asignatura de Filosofía Política permite promover espacios para que los jóvenes aborden problemas concretos a partir de habilidades propias de la disciplina; por ejemplo, el planteamiento de problemas, la reflexión crítica y la creatividad. Además, se puede vincular interdisciplinariamente las interrogantes propias de la filosofía política con los temas abordados en otras asignaturas, como Educación Ciudadana, Ciencias, Artes, Educación Física e Historia, Geografía y Ciencias Sociales. Como ejemplo, en la sección de Anexos se incluye una propuesta de Proyecto Interdisciplinario, en el que se invita a los alumnos a aportar a la solución de un problema dentro de su comunidad.
 

CIUDADANÍA DIGITAL

Las habilidades de alfabetización digital y de uso de tecnologías que se promueven en las Bases Curriculares de 3° y 4° medio, como parte de las Habilidades para el siglo XXI, son fundamentales para generar instancias de colaboración, comunicación, creación e innovación en los estudiantes mediante el uso de TIC. También contribuyen a desarrollar la capacidad de utilizarlas con criterio, prudencia y responsabilidad.
En las asignaturas de Filosofía se promueve el uso de TIC, ya que ellas permiten acercarse a una amplia variedad de fuentes para abordar problemas y fundamentar sus opiniones, y acceder a herramientas y recursos para leer textos filosóficos, desarrollar investigaciones, comunicar y difundir trabajos y proyectos. Además, generan la necesidad de reflexionar sobre su alcance, relevando el juicio crítico como una habilidad fundamental asociada a su uso responsable y ético.

BOCETO DEL MONTAJE - EN BUSCA DE UTOPÍA

Fecha: Jueves 3 de noviembre Lugar: Biblioteca  Hora: 12:00 Duración estimada: 45 minutos  BOCETO DEL MONTAJE - "EN BUSCA DE UTOPÍA...