Acercarse a la reflexión desde el registro de acontecimientos que marcan la memoria colectiva de una sociedad en términos de vulneración de derechos humanos y, considerando que el ejercicio armónico de estos derechos o la vulneración de éstos, tiene un significado político.
Nos acercamos a una visita al Museo de la Memoria, cuyo tema es hacer presente a las nuevas generaciones el hecho de que como sociedad hemos vivido situaciones de vulneración de derechos fundamentales.
El modo de acercamiento es el de una actitud filosófica, que está abierta a observar las fuentes, los datos para poder reflexionar sobre éstos con sentido crítico y para, a partir de una comprensión, proponer pautas de convivencia que consideren la dignidad humana como fundamento.
La información es abundante, aunque no necesariamente completa. El Museo de la memoria, se puede visitar de modo virtual y presencial.
Durante la visita es fundamental obtener fuentes de información, es decir, crónicas, archivos visuales, audiovisuales, periodísticos, con autores y fechas. _Esta tarea servirá para el trabajo posterior que será un Ensayo.
El Ensayo es un trabajo personal (extensión entre dos y cuatro páginas como máximo). Se entregará una plantilla con la portada incorporada, la numeración e incluso el índice de contenidos, y la separación de secciones. Debe indicar la bibliografía de fuentes consultadas.
A modo de ejercicio y ejemplos este puede partir en una pregunta que merece ser respondida, explicada y defendida con argumentos frente a otras propuestas de explicación.
Ejemplos de preguntas:
¿Por qué se justifica un museo de la memoria en nuestro país?
¿Qué propongo a los medios de comunicación con respecto a la promoción de los Derechos Humanos?
¿Como piensa la población mayor de 60 años con respecto a la función de los Derechos Humanos para el desarrollo del país?
¿Cómo se vinculan los derechos humanos con la paz social, qué tipo de conducta política se requiere para ello?
Recursos de investigación / Testimonios Audiovisuales / Líneas de trabajo; entre ellas, varias opciones. Por ejemplo, "Archivo oral", "Cien Entrevistas" o "Serie Encuentro".
Audiovisual: Realización: José
Manuel Rodríguez / Producción y entrevista: Walter Roblero / Montaje:
José Manuel Rodríguez / Equipo de investigación: María Rosa Verdejo,
Walter Roblero / Coordinación Área Colecciones e Investigación: María
Luisa Ortiz
Preguntas para responder mientras se expone el relato.
1. ¿Qué tipo de gobierno representa el Sr. Jones?
2. Señale los aspectos más importantes vdel discurso de "Mayor" en la primera gran asamblea de los animales. 3. De los siete mandamientos del "Animalismo". (Fundamentar)
a) ¿Cuál es el más importante de todos?
b) ¿Por qué razón el 2º Mandamiento es necesario?
3. Describa al personaje Boxer (Boxeador).
a) ¿A quién representa?
b) ¿Qué máxima de conducta se autoimpuso?
c) ¿Cuál fu su destino, dentro de la obra?
4.- ¿Quiénes lograron asumir el control de la granja?
5.- Indique dos medidas por las cuales los gobernantes de la granja se afirman en vel ejercicio del poder.
6. ¿Qué argumentos dan los nuevos gobernantes para responder las inquietudes de los animales?
7.- ¿Cuál fue la consecuencia política de "la batalla del establo de las vacas"?
8.- Describa el conflicto por el poder entre "Bola de Nieve" y "Napoleón"
a) Temas de discusión
b) ¿Cómo se resuelve?
c) Acciones posteriores de Napoleón acerca del mismo conflicto.
9. ¿Qué consecuencias tuvo el contrato de Napoleón con los humanos mediante el cual la Granja Animal debería entregar 400 huevos a la semana?
10 Describa al menos un hecho por el cual se altera alguno de los siete mandamientos originales de la granja.
11. Comente la tesis implícita en el último episodio del libro.
Propósito: Integrar los aprendizajes de la unidad, y elaborar una visión compartida respecto del tipo de sociedad en la que queremos vivir.
1ª Parte
INVITACIÓN AL DIÁLOGO: BATMAN Y LA JUSTICIA
La primera parte busca introducir el debate sobre el tipo de sociedad más deseable. Para esto, una selección de la película “Batman Begins” para analizar la contraposición entre dos concepciones de la justicia. Luego, reflexionar a partir de las siguientes preguntas
• ¿Cuáles son las posturas de los personajes principales acerca del bien de la sociedad? • ¿Qué concepciones acerca de la justicia se identifican en las posturas de los dos personajes? • ¿Cuál es el diagnóstico que entrega el antagonista para justificar la eliminación del mal de la sociedad? • ¿Reconocen ese tipo de diagnóstico y justificaciones dichos de otra manera en problemas políticos actuales?
2ª Parte:
ANÁLISIS DE PROGRAMAS PRESIDENCIALES
En esta etapa, investigar distintos programas de gobierno y analizar algunos supuestos filosóficos contenidos en ellos. Para esto, el curso se divide en equipos para analizar cada equipo un programa correspondiente a la última elección presidencial, y responden por escrito:
• ¿Cómo se describe nuestra sociedad para justificar las propuestas del programa? • ¿Cuáles son los principales problemas sociales en los que se enfoca el programa? • ¿Cómo proponen mejorar los problemas sociales identificados? • ¿Son válidos y razonables los argumentos esgrimidos? ¿Hay falacias? • ¿Cuáles son los principios éticos y políticos que fundamentan las propuestas? • ¿Cuáles son los conceptos políticos centrales que se menciona y cómo se definen? • ¿A cuáles visiones filosóficas están vinculados esos conceptos políticos?
Tener en cuenta que:
Dada la extensión de algunos de estos documentos, se sugiere analizar las secciones relativas al diagnóstico social para el que está hecho cada programa, sus perspectivas éticas y políticas y las propuestas concretas para un área. A continuación, un integrante grupo expone los resultados del análisis. El objetivo es identificar las diversas corrientes de pensamiento filosófico presentes en los distintos documentos, así como las distintas definiciones conceptuales que de ahí se derivan y que alimentan el pensamiento político contemporáneo.
ELABORANDO UN PROGRAMA DE GOBIERNO
Elaborar un breve programa de gobierno, apoyados en los conceptos y visiones filosóficas estudiados en la unidad. Para ello, deben redactar un texto que contenga los siguientes elementos:
a) Diagnóstico de la sociedad actual que justifique las propuestas que se hará.
b) Declaración de principios políticos y valóricos.
c) Propuesta política que aborde solo un problema social (educación, salud, pensiones, trabajo, seguridad, cultura, diversidad, etc.)
Tanto el diagnóstico como la declaración de principios y la propuesta deben incluir explícitamente algunas definiciones conceptuales y visiones filosóficas de las revisadas en clases. La idea es que propongan una manera de enfrentar un problema político contingente, teniendo claridad respecto de las ideas filosóficas que están en la base de sus propuestas, desde una perspectiva crítica que cuestione sus propias creencias. Se entregará el trabajo en una fecha convenida.
El propósito de esta actividad es que los estudiantes reconozcan la importancia de la justicia y apliquen lo aprendido en una propuesta grupal de solución a algún problema contingente.
1ª Parte: Dialogando en torno a esta pregunta: ¿Soy libre?
Imágenes de apoyo para motivar la reflexión. Todas, las encontré en internet.
El valor de la libertad tiene múltiples formas de ser representado, conviene detenerse a examinar algunas de estas expresiones, por ejemplo, en la música y la poesía: Algunos ejemplos:
Cuando cantas, yo canto con tu libertad
Cuando lloras, también lloro tu pena
Cuando tiemblas, yo rezo por tu libertad
En la dicha o el llanto, yo te amo
Recordar días sin luz de tu miseria
Mi país olvidó por un tiempo quien eras
Cuando cantas, yo canto con tu libertad
Cuando tú estás ausente, yo espero
Es tu religión o quizás realidad
Una idea revolucionaria
Creo yo que eres tu la única verdad
La nobleza de nuestra humanidad
Por salvarte se puede luchar
Esperarte sin desfallecer
Cuando cantas, yo canto por tu libertad
En la dicha o el llanto, yo te amo
La canción de esperanza
Es tu nombre y tu voz
Y la historia nos lleva
Hacia tu eternidad
Libertad libertad
Algunas preguntas de apoyo.
• ¿Todos tienen la misma libertad para escoger qué hacer al salir del colegio? • En nuestra sociedad, ¿hay personas más libres que otras? • ¿Podemos ser libres en una sociedad llena de reglas? * ¿Qué relaciones encuentro entre la libertad y las leyes?
Anotar las razones por las que pensamos que efectivamente somos libres o no lo somos, pero ampliando la preguntas hacia otras más y tratando de responder. Luego, compartir intercambiando respuestas y haciendo un registro de concordancias y discrepancias.
2ª Parte: ¿DE QUÉ LIBERTAD SE HABLA EN LA POLÍTICA?
En esta segunda parte, el objeto es gestionar una presentación sobre “La cuestión de la libertad en el discurso político actual”. El curso se divide en grupos de no más de 5 integrantes. Cada grupo debe buscar y seleccionar cinco opiniones actuales sobre algún fenómeno político que hayan sido publicadas en periódicos o revistas de circulación nacional (editoriales, cartas al director, entrevistas, declaraciones, discursos, políticos, etc.), en las que el autor se refiere expresamente al concepto de libertad. Luego de seleccionarlas, cada grupo responde por escrito lo siguiente:
• ¿Quién es el autor de la frase? • ¿Cuál es o sería su filiación política? • ¿A propósito de qué tema habla sobre la libertad? • Según sus declaraciones, ¿qué sería la libertad?
3ª Parte: DEFINICIONES FILOSÓFICAS DE LA LIBERTAD
El propósito de esta etapa es conocer y comparar distintas perspectivas filosóficas sobre la libertad, para luego complementar el análisis sobre las opiniones políticas antes seleccionadas.
Se inicia una lectura individual de los textos de diferentes autores. (Norberto Bobbio, Enrique Dussel, Friedrich von Hayek, John Locke y Jean- Jacques Rousseau, en los que se define el concepto de libertad. Después de leer, se procede a dialogar y discutir en sus grupos las siguientes preguntas: • ¿Cuáles son las diferencias entre libertad negativa y positiva según Bobbio? • ¿Cuál es la crítica que Dussel hace al concepto burgués de libertad? • ¿Cuál es el papel del esfuerzo individual en la concepción de libertad de Hayek? • ¿Qué semejanzas y diferencias tiene el concepto de libertad en Locke y Rousseau?
Textos sugeridos para esta actividad:
Texto 1
“Mejor que cualquier otra consideración, lo que permite distinguir netamente las dos formas de libertad es la referencia a dos sujetos distintos del que ellas son, respectivamente, el predicado. La libertad negativa es una cualificación de la acción; la libertad positiva es una cualificación de la voluntad. Cuando digo que soy libre en el primer sentido, quiero decir que una acción mía no se ve obstaculizada y que, por tanto, puedo llevarla a cabo; cuando digo que soy libre en el segundo sentido, quiero decir que mi querer es libre, es decir, que no está determinado por el querer de otros o, más generalmente, por fuerzas extrañas a mí mismo querer. Más que de libertad negativa y positiva, quizá sería más apropiado hablar de libertad de obrar y libertad de querer, entendiendo por la primera “acción no impedida y no constreñida”, y por la segunda “voluntad no heterodeterminada o autodeterminada”. [...] Las dos formas de libertad relevantes en la teoría política se pueden distinguir también en función del sujeto histórico distinto que es portador de una u otra. Generalmente, el sujeto histórico de la libertad como ausencia de impedimento y de constricción es el individuo; el sujeto histórico de la libertad como autodeterminación es un ente colectivo. Las libertades civiles, prototipo de las libertades negativas, son libertades individuales, es decir, inherentes al individuo singular: en efecto, históricamente son el producto de las luchas por la defensa del individuo considerado como persona moral y, por tanto, como poseedor de un valor por sí mismo, o como sujeto de relaciones económicas, contra la invasión de entes colectivos como la Iglesia y el Estado [...]. La libertad como autodeterminación, en cambio, se refiere generalmente, en la teoría política, a una voluntad colectiva, sea la voluntad del pueblo o la de la comunidad, nación, grupo étnico o patria [...]”. (Norberto Bobbio, Igualdad y Libertad, pp. 102-103; 108)
Texto 2
“Toda esa estructura del sistema político torna la vida política dentro del campo político gobernable. La gobernabilidad es una virtud de un sistema, que en principio es ambigua. Sin gobernabilidad no hay vida política [...]. La expresión "gobernabilidad de la democracia" puede ser entendida como una expresión cínica, en el sentido de que la legitimidad democrática no es la última instancia del juicio, sino que existiría una valoración superior, que no es ya la de la comunidad política misma, sino la de un poder extranjero, metropolitano, imperial, militarmente poderoso. En esta esfera se sitúa el postulado burgués de la libertad (el "primer principio" de J. Rawls). Esta facultad (y derecho) permite al ciudadano obrar con autonomía y sin ataduras, eligiendo lo mejor. Sin embargo, y nuevamente, la pobreza, por ejemplo, impide a los ciudadanos necesitados [...] obrar libremente, porque no tienen posibilidad objetiva de intervenir en la vida pública, acosados por la vulnerabilidad cotidiana”. (Enrique Dussel, Tesis sobre política, p. 67).
Texto 3
“El concepto liberal de libertad ha sido descrito a menudo como una concepción meramente negativa, y con cierta razón. Como la paz y la justicia, dicho concepto se refiere a la ausencia de un mal, a una condición que abre oportunidades, pero no las asegura; aunque se esperaba que ella aumentara la posibilidad de que los medios necesarios para los propósitos perseguidos por los distintos individuos estuvieran disponibles. La demanda liberal por la libertad es, por lo tanto, una demanda por la remoción de todos los obstáculos creados por el hombre al esfuerzo individual y no una exigencia hecha a la comunidad o el Estado para que provea beneficios particulares. No excluye la posibilidad de acciones colectivas donde estas parecen necesarias, o al menos efectivas para asegurar algunos servicios, pero las considera como un asunto de conveniencia, y como tal limitado por el principio básico de igualdad ante la ley. La disminución de la influencia de la doctrina liberal, que comienza en la década de 1870, tiene una estrecha relación con una reinterpretación de la libertad como un mandato sobre, y generalmente una provisión por parte del Estado, de los medios para alcanzar una gran variedad de fines particulares”. (Friedrich von Hayek, Liberalismo, en Nuevos estudios...p.135).
Texto 4
La libertad natural del hombre consiste en estar libre de cualquier poder superior sobre la tierra, y no hallarse sometido a la voluntad o a la autoridad legislativa de hombre alguno, sino adoptar como norma, exclusivamente, la ley de naturaleza. La libertad del hombre en sociedad es la de no estar bajo más poder legislativo que el que haya sido establecido por consentimiento en el seno del Estado, ni bajo el dominio de lo que mande o prohíba ley alguna, excepto aquellas leyes que hayan sido dictadas por el poder legislativo de acuerdo con la misión que le hemos confiado. [...] La libertad de los hombres en un régimen de gobierno es la de poseer una norma pública para vivir de acuerdo con ella; una norma común establecida por el poder legislativo que ha sido erigido dentro de una sociedad; una libertad para seguir los dictados de mi propia voluntad en todas esas cosas que no han sido prescritas por dicha norma; un no estar sujetos a la constante, incierta, desconocida y arbitraria voluntad de otro hombre […]”. (John Locke, Segundo tratado del gobierno civil, pp. 29-30).
Texto 5
“Ahora bien: como los hombres no pueden engendrar nuevas fuerzas, sino unir y dirigir las que existen, no tienen otro medio de conservarse que formar por agregación una suma de fuerzas que pueda exceder a la resistencia, ponerlas en juego por un solo móvil y hacerlas obrar en armonía. Esta suma de fuerzas no puede nacer sino del concurso de muchos; pero siendo la fuerza y la libertad de cada hombre los primeros instrumentos de su conservación, ¿cómo va a comprometerlos sin perjudicarse y sin olvidar los cuidados que se debe? Esta dificultad, referida a nuestro problema, puede enunciarse en estos términos:
«Encontrar una forma de asociación que defienda y proteja de toda fuerza común a la persona y a los bienes de cada asociado, y por virtud de la cual cada uno, uniéndose a todos, no obedezca sino a sí mismo y quede tan libre como antes». Tal es el problema fundamental, al cual da solución el Contrato social.
[…] Reduzcamos todo este balance a términos fáciles de comparar: lo que el hombre pierde por el contrato social es su libertad natural y un derecho ilimitado a todo cuanto le apetece y puede alcanzar; lo que gana es la libertad civil y la propiedad de todo lo que posee. Para no equivocarse en estas complicaciones es preciso distinguir la libertad natural, que no tiene más límite que las fuerzas del individuo, de la libertad civil, que está limitada por la voluntad general, y la posesión, que no es sino el efecto de la fuerza o el derecho del primer ocupante, de la propiedad, que no puede fundarse sino sobre un título positivo.
Según lo que precede, se podría agregar a lo adquirido por el estado civil la libertad moral, la única que verdaderamente hace al hombre dueño de sí mismo […]”. (Jean-Jacques Rousseau, Contrato Social, Espasa Calpe, 2007, trad. Fernando de los Ríos, Madrid, pp.45; 50).
Texto 6
“¿Qué constituye la enajenación del trabajo? Primero, que el trabajo es externo al trabajador, que no es parte de su naturaleza; y que, en consecuencia, no se realiza en su trabajo, sino que se niega, experimenta una sensación de malestar más que de bienestar; no desarrolla libremente sus energías mentales y físicas, sino que se encuentra físicamente exhausto y mentalmente abatido. El trabajador sólo se siente a sus anchas, pues, en sus horas de ocio, mientras que en el trabajo se siente incómodo. Su trabajo no es voluntario, sino impuesto, es un trabajo forzado. No es la satisfacción de una necesidad, sino sólo un medio para satisfacer otras necesidades. Su carácter ajeno se demuestra claramente en el hecho de que, tan pronto como no hay una obligación física o de otra especie, es evitado como la plaga. El trabajo externo, el trabajo en que el hombre se enajena, es un trabajo que implica sacrificio y mortificación. Por último, el carácter externo del trabajo para el trabajador se demuestra en el hecho de que no es su propio trabajo sino trabajo para otro, que en el trabajo no se pertenece a sí mismo sino a otra persona. Así como en la religión la actividad espontánea de la fantasía humana, del cerebro y el corazón del hombre reacciona independientemente como actividad ajena de dioses y diablos sobre el individuo, la actividad del trabajador no es su propia actividad espontánea. Es la actividad de otro y una pérdida de su propia espontaneidad. Llegamos al resultado de que el hombre (el trabajador) se siente libremente activo sólo en sus funciones animales –comer, beber y procrear o, cuando más, en su vivienda y en el adorno personal– mientras que en sus funciones humanas se ve reducido a la condición animal. Lo animal se vuelve humano y lo humano se vuelve animal”. (Karl Marx, Manuscritos económico-filosóficos, en Erich Fromm “Marx y su concepto del hombre”, Fondo de Cultura Económica, México, 1961, pp. 108-109).
4ª Parte:
BASES FILOSÓFICAS TRAS LAS OPINIONES SOBRE LA LIBERTAD
En la cuarta etapa, analizan las opiniones políticas seleccionadas en la segunda etapa, esta vez a partir de las distintas perspectivas del concepto de libertad presentadas en los textos filosóficos, y responden por escrito las siguientes preguntas, agregándolas a las contestadas en la etapa 2:
• ¿Qué perspectiva del concepto libertad identifican en cada una de las opiniones políticas seleccionadas? • De acuerdo a los filósofos leídos y sus perspectivas del concepto de libertad, ¿a qué corriente de pensamiento filosófico pertenecería cada una de las opiniones políticas seleccionadas? • Luego de leer distintas perspectivas sobre el concepto de libertad, respondan nuevamente la última pregunta de la Actividad B: ¿Qué sería la libertad para los autores de las opiniones políticas? • Y en relación con sus propios aprendizajes como estudiantes, ¿en qué medida conocer distintas perspectivas sobre el concepto de libertad enriqueció su lectura sobre las opiniones políticas seleccionadas? • A partir de las perspectivas filosóficas sobre el concepto de libertad, ¿hasta qué punto son válidos o falaces los argumentos presentados en las opiniones políticas seleccionadas?
Una vez que haya terminado el tiempo asignado para discutir y contestar estas preguntas, un representante por grupo lee al curso las respuestas. Finalmente, se aclaran posibles dudas conceptuales.
Actividad 3: ¿Qué hacemos para garantizar la justicia?
El propósito de esta actividad es que los estudiantes reconozcan la importancia de la justicia y apliquen lo aprendido en una propuesta grupal de solución a algún problema contingente.
1ª PARTE: ¿Qué es la justicia?
Justicia: Se trataría de ... “dar a cada uno lo que merece”. La razón es que esta se caracteriza por abrir todo el debate implicado en el tema de la justicia: ¿qué es eso que cada uno merece y qué no?
• ¿Qué significa “tener derecho” o “merecer algo”? • ¿Cuándo tenemos derecho a algo? • ¿Cómo se puede establecer una medida que dé cuenta de aquellos bienes que toda persona tiene derecho a obtener? • ¿Cómo organizar una sociedad que garantice a todos la obtención de lo que merecen? • ¿Puede el Estado garantizar a todos la satisfacción de todo aquello a lo que tienen derecho?
Sugerencias para profundizar:
Algunos conceptos de justicia que han sido planteadas para resolver algunas de las preguntas.
• La concepción de justicia propuesta por Platón en La República • Concepción de los tipos de justicia de Tomás de Aquino (Suma de teología, II-II, q. 58) • La tesis que subordina el concepto de justicia a la utilidad social (Hume, Bentham, Stuart Mill, etc.) • El positivismo jurídico de Hans Kelsen • La tesis kantiana del Estado justo • La tesis de justicia como imparcialidad propuesta por Rawls • Entre otras posibilidades…
JUSTICIA Y CIUDADANOS
Relato filosófico de Montesquieu sobre los trogloditas (ver “Recursos y sitios web).
El famoso texto de Montesquieu sobre los trogloditas se encuentra en su novela filosófica “Cartas persas”, publicada por primera vez en Francia en 1721. Se caracteriza por ofrecer una descripción de la autodestrucción y el resurgimiento sucesivos del pueblo ficticio de los trogloditas. La autodestrucción y el resurgimiento tienen respectivamente como causas la injusticia y la justicia de los miembros de dicho pueblo, lo que plantea la cuestión de la importancia de que los ciudadanos sean justos para que la sociedad sea justa, muy en la línea del pensamiento que Platón propone en su República.
Lectura individual del texto para identificar la tesis, los argumentos explícitos y/o supuestos.
Si hay alguna dificultad para la tarea, esta pregunta son un buen apoyo.
¿Cuál es la importancia de la virtud de la justicia en los miembros de una sociedad para que esta pueda funcionar bien y lograr el bien común?
Presentan en voz alta el resultado de lo conversado y de las distintas interpretaciones que surjan sean confrontadas.
Pero: Para seguir con la idea....
¿Por qué es importante la integridad moral de los ciudadanos para que la sociedad funcione bien?.
Asimismo, plantea los problemas implicados en la tesis según la cual la virtud de los ciudadanos es necesaria para el buen funcionamiento de la sociedad:
¿Cómo se puede garantizar la virtud de la justicia en las personas que componen una sociedad?
¿Hasta qué punto lo anterior es factible?
En este último punto, se sugiere destacar el ejemplo ejemplo paradigmático se encuentra en La República de Platón. Para este autor, la justicia general o social es el reflejo de la justicia individual: cada persona ocupa el lugar que le corresponde y hace aquello que debe hacer con el fin de contribuir al bien común. Si bien la postura de La República es bastante radical, la encontramos bajo formas más moderadas en otros autores. Por ejemplo, en Aristóteles, cuando sostiene tanto en Ética a Nicómaco como en Política que el fin de todo gobernante es garantizar que los ciudadanos sean virtuosos. Autores como Agustín de Hipona y Tomás de Aquino se sitúan dentro de esta misma corriente. También se sugiere que el profesor relacione el tema de la virtud de la justicia con el de la importancia de la educación dentro de una sociedad bien organizada.
JUSTICIA, LEYES Y ESTADO
Con base a los problemas anteriormente planteados, podemos ver como se abre una concepción de justicia solo centrada en la virtud de cada persona. Así, hay otras acepciones de justicia que generalmente se admiten: conmutativa, distributiva y legal.
Para abordar el tema de la justicia desde una perspectiva enfocada en el rol del Estado: ¿Qué deben hacer los gobernantes y cómo deben ser las leyes para garantizar una sociedad más justa? Entrega algún texto importante sobre la justicia que la aborde desde la perspectiva indicada. Se sugiere un pasaje importante de “Teoría de la justicia” de John Rawls (ver “Recursos y sitios web).
Lectura individual para identificar la tesis, argumentos explícitos y/o supuestos del texto. A partir de lo anterior, corresponde a:
¿De qué manera se puede promover la justicia social desde las leyes sin que esto implique necesariamente que los ciudadanos tengan la virtud de la justicia?
Invitación a compartir en voz alta el resultado de sus análisis y la respuesta que ofrecen a la pregunta planteada para que se confronte las distintas opiniones.
¿Podemos llegar a alguna conclusión?
¿QUÉ HACEMOS PARA GARANTIZAR LA JUSTICIA?
La importancia de referirnos a casos que ocurren en la vida cotidiana, ya que en estos hay demandas de soluciones concretas por parte de las autoridades.
Entonces, nos dividiremos en equipos para trabajar en un caso.
• Explicar de qué manera el tema de la justicia está implicado en las situaciones descritas. • Investigar más sobre el caso que les tocó para conocer mejor los elementos que lo componen. • Ofrecer una solución al problema, dando las razones por las cuales la consideran como la más justa posible.
En este conjunto de cartas pertenecientes a la novela filosófica de Montesquieu, se relata la historia ficticia del pueblo de los trogloditas. Lo esencial de esta historia, aunque admite varias interpretaciones, es la idea de que la justicia es esencial para el bien común. Lo interesante del texto es que sugiere que la justicia es una virtud que, de ser poseída por los integrantes de una sociedad, lograría el bien común. Más aún, en un escenario como ese, se pueden volver superfluas las mismas leyes e incluso la existencia de una autoridad. Igualmente, el texto sugiere que la injusticia de los miembros de una sociedad la conduce a su destrucción. Este texto se encuentra en libre acceso en el siguiente enlace:
Filósofo estadounidense que contribuye a la filosofía política mediante una revisión contemporánea y contractualista de la noción de justicia. En su teoría busca reconciliar los principios de libertad e igualdad mediante un acercamiento al problema de la justicia distributiva. Según el autor, el principio de libertad tiene prioridad por sobre el de diferencia y se debe contar con instituciones sociales fuertes que garanticen la corrección de desigualdades dentro de las democracias liberales.
“Enunciaré ahora, de manera provisional, los dos principios de la justicia respecto de los que creo que habría acuerdo en la posición original. La primera formulación de estos principios es tentativa. A medida que avancemos, consideraré varias formulaciones, aproximándome paso a paso a la enunciación final que se dará mucho más adelante. Creo que el hacerlo así permitirá que la exposición proceda de manera natural. La primera enunciación de los dos principios es la siguiente: Primero: Cada persona ha de tener un derecho igual al esquema más ex tenso de libertades básicas que sea compatible con un esquema semejante de libertades para los demás. Segundo: Las desigualdades sociales y económicas habrán de ser conformadas de modo tal que a la vez que: a) se espere razonablemente que sean ventajosas para todos, b) se vinculen a empleos y cargos asequibles para todos. Hay dos frases ambiguas en el segundo principio, a saber 'ventajosas para todos' y 'asequibles para todos'. Una determinación más exacta de su sentido conducirá a una segunda formulación del principio en § 13. La versión final de los dos principios se da en el párrafo 46, y el 39 contiene la explicación del primer principio. Estos principios se aplican en primer lugar, como ya se ha dicho, a la estructura básica de la sociedad, y rigen la asignación de derechos y deberes, regulando la distribución de las ventajas económicas y sociales. Su formulación presupone que, para los propósitos de una teoría de la justicia, puede considerarse que la estructura social consta de dos partes más o menos distintas, aplicándose el primer principio a una y el segundo a la otra. Así, distinguimos entre los aspectos del sistema social que definen y aseguran las libertades básicas iguales y los aspectos que especifican y establecen desigualdades económicas y sociales. Ahora bien, es esencial observar que las libertades básicas se dan a través de la enumeración de tales libertades. Las libertades básicas son la libertad política (el derecho a votar y a ser elegible para ocupar puestos públicos) y la libertad de expresión y de reunión; la libertad de conciencia y de pensamiento; la libertad de la persona que incluye la libertad frente a la opresión psicológica, la agresión física y el desmembramiento (integridad de la persona); el derecho a la propiedad personal y la libertad respecto al arresto y detención arbitrarios, tal y como está definida por el concepto de estado de derecho. Estas libertades habrán de ser iguales conforme al primer principio. El segundo principio se aplica, en su primera aproximación, a la distribución del ingreso y la riqueza y a formar organizaciones que hagan uso de las diferencias de autoridad y responsabilidad o cadenas de mando. Mientras que la distribución del ingreso y de las riquezas no necesita ser igual, tiene no obstante que ser ventajosa para todos y, al mismo tiempo, los puestos de autoridad y mando tienen que ser accesibles a todos. El segundo principio se aplica haciendo asequibles los puestos y, teniendo en cuenta esta restricción, disponiendo las desigualdades económicas y sociales de modo tal que todos se beneficien. Estos principios habrán de ser dispuestos en un orden serial, dando prioridad al primer principio sobre el segundo. Esta ordenación significa que las violaciones a las libertades básicas iguales protegidas por el primer principio no pueden ser justificadas ni compensadas mediante mayores ventajas sociales y económicas. Estas libertades tienen un ámbito central de aplicación dentro del cual pueden ser objeto de límites y compromisos solamente cuando entren en conflicto con otras libertades básicas. Dado que pueden ser limitadas cuando entran en conflicto unas con otras, ninguna de estas libertades es absoluta; sin embargo, están proyectadas para formar un sistema y este sistema ha de ser el mismo para todos. Es difícil, y quizá imposible, dar una especificación completa de estas libertades con independencia de las particulares circunstancias sociales, económicas y tecnológicas de una sociedad dada. La hipótesis es que la forma general de una lista semejante podría ser ideada con suficiente exactitud como para sostener esta concepción de la justicia. Por supuesto que las libertades que no estuviesen en la lista, por ejemplo, el derecho a poseer ciertos tipos de propiedad (por ejemplo, los medios de producción) y la libertad contractual, tal como es entendida por la doctrina del laissez-faire, no son básicas, y por tanto no están protegidas por la prioridad del primer principio. Finalmente, en relación con el segundo principio, la distribución de la riqueza y el ingreso y la accesibilidad a los puestos de autoridad y responsabilidad, habrán de ser consistentes, tanto con las libertades de igual ciudadanía como con la igualdad de oportunidades”. (John Rawls, Teoría de la justicia, Trad. María Dolores González, pp. 67-69)
1ª Parte Análisis crítico de imágenes: Vida sencilla.
¿Se puede decir que las personas representadas en estas obras de arte poseen niveles aceptables de bienestar?
El poeta pobre de Karl Spitzweg (1839)
Los comedores de patatas de Vincent van Gogh
DISCUSIÓN SOBRE LA DIVISIÓN DEL TRABAJO
Antecedentes:
La división del trabajo es necesaria para satisfacer necesidades humanas. Según esta visión, mientras mayor es esta división, más son los bienes que las personas pueden obtener y más las necesidades que pueden satisfacer, premisa fundamental de la filosofía política desde Platón y Aristóteles y que se desarrolla claramente en algunos textos de Adam Smith de su Riqueza de las naciones. El que la pintura represente una vida sencilla permite mostrar que la sociedad tiene, gracias a dicha división del trabajo, grandes beneficios para las personas, incluso cuando no se encuentran en una situación de privilegio.
ALGUNAS PREGUNTAS:
• ¿Hasta qué punto se debe extender la división del trabajo? ¿En qué momento puede convertirse en algo riesgoso para el desarrollo de las personas? • ¿Cuándo podría la división del trabajo terminar en desmotivación, pérdida de sentido y, a la vez, improductividad? • ¿En qué condiciones la división del trabajo podría terminar siendo una forma de control social? • ¿Cuáles son las necesidades humanas cuya satisfacción debe garantizar toda sociedad y cuáles no debiera impedirse? • ¿Cómo se organiza una sociedad para garantizar que se satisfaga dichas necesidades? • ¿Cuál es el rol del Estado y de las leyes en el logro del bien común? • ¿Puede la obtención del bienestar material y el logro de una vida pacíficamente organizada dentro de una sociedad, volverse un impedimento para la felicidad?
2ª Parte:
LECTURA Y ANÁLISIS DE TEXTOS Los textos se refieran a: • Las posibles ventajas de la vida en sociedad: leyes que rigen la conducta, derechos humanos, paz garantizada, entre otras opciones. • Las posibles desventajas: el peso de las normas sobre los impulsos, la dependencia tecnológica, la destrucción del medio ambiente, entre otras. El docente les pide que identifiquen la estructura argumentativa de cada texto:
• ¿Cuál es la tesis planteada? Explique su significado. • ¿Qué argumentos sostienen la tesis? • ¿Qué supuestos están implicados en la tesis y/o los argumentos planteados?
Luego de leer, se abre una discusión en torno al contenido de los textos en relación con las ventajas y desventajas de la sociedad, planteando las siguientes preguntas: • ¿Qué nos da y qué nos quita la vida en sociedad? • ¿Vale la pena vivir en sociedad? • ¿Por qué la vida civilizada tendría que ser mejor que la vida salvaje?
REFLEXIÓN ESCRITA
A partir de las ideas discutidas en las etapas anteriores, escribir individualmente una reflexión que debe incluir:
• Descripción lo más detallada posible de los elementos materiales que componen su vida. • Descripción lo más detallada posible de circunstancias de su entorno sin las cuales no podrían hacer varias de las cosas que hacen en sus vidas. Por ejemplo: la tecnología y las redes sociales. • Descripción de algunas cosas que quisieran hacer, pero no pueden por sus deberes, relaciones sociales o normas de conducta que deben respetar.
• Respuesta a las siguientes preguntas:
- ¿En qué medida los elementos materiales que componen mi vida tienen como fuente principal el hecho de vivir en sociedad? - ¿En qué medida las circunstancias de mi entorno son producto de la vida en sociedad y cómo me permiten obtener los elementos materiales descritos? ¿Cómo contribuyen a ello el cumplimiento de mis deberes, mis relaciones sociales y las normas que me rigen? - ¿Qué desventajas para mi propia felicidad percibo en todo esto que me da la felicidad?
Entregar un informe: Nota: La reflexión escrita no solo debe concentrarse en su propia vida, sino que puede incluir una comparación con la vida de una persona que haya vivido mucho tiempo antes que ellos.
TEXTOS DE APOYO SUGERIDOS PARA ESTA ACTIVIDAD
Texto 1
“La gran multiplicación de la producción de todos los diversos oficios, derivada de la división del trabajo, da lugar, en una sociedad bien gobernada, a esa riqueza universal que se extiende hasta las clases más bajas del pueblo. Cada trabajador cuenta con una gran cantidad del producto de su propio trabajo, por encima de lo que él mismo necesita; y como los demás trabajadores están exactamente en la misma situación, él puede intercambiar una abultada cantidad de sus bienes por una gran cantidad, o, lo que es lo mismo, por el precio de una gran cantidad de bienes de los demás. Los provee abundantemente de lo que necesitan y ellos le suministran con amplitud lo que necesita él, y una plenitud general se difunde a través de los diferentes estratos de la sociedad. Si se observan las comodidades del más común de los artesanos o jornaleros en un país civilizado y próspero, se ve que el número de personas cuyo trabajo, aunque en una proporción muy pequeña, ha sido dedicado a procurarle esas comodidades supera todo cálculo. Por ejemplo, la chaqueta de lana que abriga al jornalero, por tosca y basta que sea, es el producto de la labor conjunta de una multitud de trabajadores. El pastor, el seleccionador de lana, el peinador o cardador, el tintorero, el desmotador, el hilandero, el tejedor, el batanero, el confeccionador y muchos otros deben unir sus diversos oficios para completar incluso un producto tan corriente. Y además, ¡cuántos mercaderes y transportistas se habrán ocupado de desplazar materiales desde algunos de estos trabajadores a otros, que con frecuencia viven en lugares muy apartados del país! Especialmente, ¡cuánto comercio y navegación, ¡cuántos armadores, marineros, fabricantes de velas y de jarcias, se habrán dedicado a conseguir los productos de droguería empleados por el tintorero, y que a menudo proceden de los rincones más remotos del mundo! Y también, ¡qué variedad de trabajo se necesita para producir las herramientas que utiliza el más modesto de esos operarios! Por no hablar de máquinas tan complicadas como el barco del navegante, el batán del batanero o incluso el telar del tejedor; consideremos sólo las clases de trabajo que requiere la construcción de una máquina tan sencilla como las tijeras con que el pastor esquila la lana de las ovejas. El minero, el fabricante del horno donde se funde el mineral, el leñador que corta la madera, el fogonero que cuida el crisol, el fabricante de ladrillos, el albañil, los trabajadores que se ocupan del horno, el fresador, el forjador, el herrero, todos deben agrupar sus oficios para producirlas. Si examinamos, análogamente, todas las distintas partes de su vestimenta o su mobiliario, la tosca camisa de lino que cubre su piel, los zapatos que protegen sus pies, la cama donde descansa y todos sus componentes, el hornillo donde prepara sus alimentos, el carbón que emplea a tal efecto, extraído de las entrañas de la tierra y llevado hasta él quizás tras un largo viaje por mar y por tierra, todos los demás utensilios de su cocina, la vajilla de su mesa, los cuchillos y tenedores, los platos de peltre o loza en los que corta y sirve sus alimentos, las diferentes manos empleadas en preparar su pan y su cerveza, la ventana de cristal que deja pasar el calor y la luz pero no el viento y la lluvia, con todo el conocimiento y el arte necesarios para preparar un invento tan hermoso y feliz, sin el cual estas regiones nórdicas de la tierra no habrían podido contar con habitaciones confortables, junto con las herramientas de todos los diversos trabajadores empleados en la producción de todas esas comodidades; si examinamos, repito, todas estas cosas y observamos qué variedad de trabajo está ocupada en torno a cada una de ellas, comprenderemos que, sin la ayuda y cooperación de muchos miles de personas, el individuo más insignificante de un país civilizado no podría disponer de las comodidades que tiene, comodidades que solemos suponer equivocadamente que son fáciles y sencillas de conseguir. Es verdad que, en comparación con el lujo extravagante de los ricos, su condición debe parecer sin duda sumamente sencilla; y sin embargo, también es cierto que las comodidades de un príncipe europeo no siempre superan tanto a las de un campesino laborioso y frugal, como las de éste superan a las de muchos reyes africanos que son los amos absolutos de las vidas y libertades de diez mil salvajes desnudos”. (Adam Smith, La riqueza de las naciones, Alianza, Madrid, 2016, trad. Carlos Rodríguez Braun, pp. 41-43).
Texto 2
“La causa final, propósito o designio que hace que los hombres –los cuales aman por naturaleza la libertad y el dominio sobre los demás– se impongan a sí mismos esas restricciones de las que vemos que están rodeados cuando viven en Estados, es el procurar su propia conservación y, consecuentemente, una vida más grata. Es decir, que lo que pretenden es salir de esa insufrible situación de guerra que, como se ha mostrado en el capítulo 13, es el necesario resultado de las pasiones naturales de los hombres cuando no hay un poder visible que los mantenga atemorizados y que, con la amenaza del castigo, los obligue a cumplir sus convenios y a observar las leyes de naturaleza que hemos descrito en los capítulos 14 y 15”. (Thomas Hobbes, Leviatán, Alianza, Madrid, 2009, trad. Carlos Mellizo, p. 153.)
Texto 3
“Al ser el cuerpo del hombre salvaje el único instrumento que conoce, lo emplea para diversos usos, para los que, por falta de ejercicio, los nuestros son incapaces, y es nuestra industria la que nos priva de la fuerza y la agilidad que la necesidad le obliga a él a adquirir. Si hubiera tenido un hacha, ¿rompería su muñeca tan fuertes ramas? Si hubiera tenida una honda, ¿lanzaría con la mano una piedra a tanta velocidad? Si hubiera tenido una escala, ¿treparía tan ligeramente a un árbol? Si hubiera tenido un caballo, ¿sería tan rápido en la carrera? Dejad al hombre civilizado el tiempo de reunir todas sus máquinas en torno suyo: no hay duda de que supera fácilmente al hombre salvaje; pero si queréis ver un combate todavía más desigual, ponedlos desnudos y desarmados uno frente a otro, y al punto reconoceréis cuál es la ventaja de tener constantemente todas las fuerzas a disposición propia, de estar siempre preparado para cualquier acontecimiento, y de llevarse siempre uno mismo, por así decir, todo entero consigo”. (Jean-Jacques Rousseau, Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres, Alianza, Madrid, 1980, trad. Mauro Armiño, p. 211.)
Texto 4
“Es hora de que nos dediquemos a la esencia de esta cultura, cuyo valor para la felicidad humana se ha puesto tan en duda. No hemos de pretender una fórmula que defina en pocos términos esta esencia, aun antes de haber aprendido algo más examinándola. Por consiguiente, nos conformaremos con repetir que el término ‘cultura’ designa la suma de las producciones e instituciones que distancian nuestra vida de la de nuestros antecesores animales y que sirven a dos fines: proteger al hombre contra la Naturaleza y regular las relaciones de los hombres entre sí”. (Sigmund Freud, El malestar en la cultura, Biblioteca Nueva, Madrid, 2016, trad. Luis López- Ballesteros, p. 83)
Texto 5
“Si la cultura impone tan pesados sacrificios, no solo a la sexualidad, sino también a las tendencias agresivas, comprenderemos mejor por qué al hombre le resulta tan difícil alcanzar en ella su felicidad. En efecto, el hombre primitivo estaba menos agobiado en este sentido, pues no conocía restricción alguna de sus instintos. En cambio, eran muy escasas sus perspectivas de poder gozar largo tiempo de tal felicidad. El hombre civilizado ha trocado una parte de posible felicidad por una parte de seguridad”. (Sigmund Freud, El malestar en la cultura, Biblioteca Nueva, Madrid, 2016, trad. Luis López-Ballesteros, p. 105)
Texto 6
“El resultado general al que llegué y que, una vez obtenido, sirvió de hilo conductor a mis estudios, puede resumirse así: en la producción social de su vida, los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una fase determinada de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas, y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica se transforma, más o menos rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas transformaciones, hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en una palabra las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí, no podemos juzgar tampoco a estas épocas de transformación por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción. Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrará siempre que estos objetivos sólo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización. A grandes rasgos, podemos designar como otras tantas épocas de progreso en la formación económica de la sociedad el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués. Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción; antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la solución de este antagonismo. Con esta formación social se cierra, por lo tanto, la prehistoria de la sociedad humana”. (Karl Marx, Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política, versión digital: https://www.curriculumnacional.cl/link/https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/criteconpol.htm).
Esta Unidad está orientada para que los / las estudiantes adquieran herramientas conceptuales que les ayuden a participar activamente y con una actitud crítica en los debates orientados a definir una sociedad ideal
Unidad 2: Actividad 1
1ª Parte: Qué cosas haría si no fuera porque vivo en sociedad?
Ojo con las actitudes que se requieren:
Pensar con apertura a distintas perspectivas y contextos, asumiendo riesgos y responsabilidades. Pensar con flexibilidad para re-elaborar las propias ideas, puntos de vista y creencias.
Para entrar en el tema, responder por escrito a la pregunta:
¿Qué está mal en mi sociedad y qué haría yo para cambiarla?
Ahora que han entregado sus opiniones llega el momento del diálogo. ¿Qué esperamos de la vida en sociedad?
¿Nos damos cuenta que aparecen "ideas"? ¿Por qué las distintas concepciones del ser humano afectan nuestra manera de entender la sociedad? Dado que ellas no pueden considerarse íntegramente para construir una sociedad mejor, cabe preguntarse si la construcción de una mejor sociedad política nace de la “naturaleza” humana o de un acuerdo entre las personas.
Algunas preguntas, a modo de ejemplos:
• ¿Debe el Estado preocuparse de promover la ciencia y la tecnología? • ¿Debe aplicar sanciones severas para que las personas tengan una conducta aceptable? • ¿Hasta qué punto la felicidad de las personas forma parte de la finalidad de las leyes?
2ª Parte: Lectura y Análisis de Textos:
Esta parte de la actividad se divide en dos etapas: a) La pregunta por la sociabilidad humana y sus límites. b) La pregunta por el rol de la sociedad en cuanto a la felicidad de sus miembros.
a) Las preguntas clave para orientar la lectura:
• ¿Cuál es la tesis planteada? Explique su significado. • ¿Qué argumentos sostienen la tesis? • ¿Qué supuestos están implicados en la tesis y/o los argumentos planteados?
b) Preguntas clave para orientar la lectura:
• ¿Qué bienes propios del ser humano debe garantizar toda sociedad? • ¿Cuál es la mejor sociedad que puedo esperar que surja, considerando los límites de la sociabilidad humana? • ¿Hasta qué punto debe garantizar que sus miembros sean buenas personas?
Una vez leídos los textos, detenerse a compartir nuestras observaciones y comparar los pensamientos que vayan surgiendo:
Estos son ejemplos de cómo se espera que las ideas del primer grupo de textos se relacionen con las del segundo:
1) Si se asume que el ser humano es esencialmente egoísta, habría que pensar en una manera apropiada de organizarnos, sabiendo que todos buscarán únicamente su propio beneficio. 2) Si se admite que el ser humano tiene necesidades internas para ser feliz –conocimiento, arte, virtud–, se puede plantear la pregunta de hasta qué punto una sociedad debe o puede garantizar la promoción de la satisfacción de dichas necesidades.
Los grupos responden por escrito y elaboran una tabla comparativa de las distintas posturas identificadas, mostrando en qué puntos son complementarias o contradictorias. Ayudándose con las 2 tablas comparativas, los grupos contestan algunas de las preguntas del recuadro o similares. El objetivo es que relacionen las ideas de los textos de la primera parte con las de los textos de la segunda parte. Cada grupo responde ante el curso algunas preguntas como las que siguen:
¿QUÉ PUEDO Y QUÉ NO PUEDO HACER PARA MEJORAR MI SOCIEDAD?
A continuación, cada grupo elabora por escrito una lista de bienes que quisiera ver en su sociedad y los compara con las ideas que surgieron en la segunda etapa; sobre esa base, deliberan y deciden cuáles de esos bienes que desean garantizados, se les puede exigir realmente a la sociedad.
Las siguientes preguntas pueden guiar la discusión: • ¿Hasta qué punto es factible que la sociedad garantice tales bienes, considerando los límites de la sociabilidad humana? • ¿Hasta qué punto es necesario y/o deseable? • ¿Cuáles de estos bienes son irrenunciables?
Finalmente, cada grupo redacta un documento en que responden, con fundamentos, lo siguiente:
• ¿Qué cosas quisiera cambiar de la sociedad? • ¿Cuáles cosas de las que me gustaría cambiar creo que podrían cambiarse? • ¿Cuáles no y por qué?
LOS TEXTOS DE APOYO PARA ESTA ACTIVIDAD
Texto 1
Tomás de Aquino (1224-1274, Italia)
Teólogo y filósofo. Es reconocido por ser uno de los principales representantes de la escolástica. Entre sus aportes, destaca la relación armónica que establece entre la filosofía y la teología y, en la misma línea, entre razón y fe. Según su pensamiento, mediante ambas se puede llegar al conocimiento de Dios (aunque en distinto grado) y de la realidad.
“Pero corresponde a la naturaleza del hombre ser un animal sociable y político que vive en sociedad, más aún que el resto de los animales, cosa que nos revela su misma necesidad natural. Pues la naturaleza preparó a los demás animales la comida, su vestido, su defensa, por ejemplo, los dientes, cuernos, garras o, al menos, velocidad para la fuga. El hombre, por el contrario, fue creado sin ninguno de estos recursos naturales, pero en su lugar se le dio la razón para que a través de ésta pudiera abastecerse con el esfuerzo de sus manos de todas esas cosas, aunque un solo hombre no se baste para conseguirlas todas. Porque un solo hombre por sí mismo no puede bastarse en su existencia. Luego el hombre tiene como natural el vivir en una sociedad de muchos miembros. Además, a los otros animales la naturaleza les inculcó todo lo que les es beneficioso o nocivo, como la oveja ve naturalmente en el lobo a un enemigo. Incluso algunos animales conocen naturalmente algunas hierbas medicinales y otras necesarias para la vida. El hombre, por el contrario, únicamente en comunidad tiene un conocimiento natural de lo necesario para su vida de modo que, valiéndose de los principios naturales, a través de la razón llega al conocimiento de cada una de las cosas necesarias para la vida humana. No es, por tanto, posible que un solo hombre llegue a conocer todas estas cosas a través de su razón. Luego el hombre necesita vivir en sociedad, ayudarse uno a otro, de manera que cada uno investigue una cosa por medio de la razón, uno la medicina, uno esto, otro aquello. Esto se ve con claridad meridiana en el hecho de que es propio del hombre el hablar, por medio de lo cual una persona puede comunicar totalmente a otra sus ideas. En cambio, los otros animales expresan mutuamente sus pasiones por gestos comunes, como el perro su idea por el ladrido y otros animales diversas pasiones de distintos modos. Luego, el hombre es más comunicativo para otro hombre que cualquier otro animal gregario que pueda verse, como la grulla, la hormiga y la abeja. Teniendo en cuenta esto, dijo Salomón: Mejor es vivir dos juntos que uno solo. Porque tienen la ventaja de la mutua compañía.” (Tomás de Aquino, La Monarquía, Tecnos, Madrid, 2007, trad. Laureano Robles, Ángel Chueca, p. 6)
Texto 2
“Hay, además, otro principio del que Hobbes no se ha percatado y que, dado al hombre para suavizar en ciertas circunstancias la ferocidad de su amor propio, o el deseo de conservarse antes del nacimiento de ese amor, templa el ardor que tiene por su bienestar mediante una repugnancia innata a ver sufrir a su semejante. No creo que haya que temer ninguna contradicción al conceder al hombre la única virtud natural que el detractor más extremado de las virtudes humanas se vio obligado a reconocerle. Hablo de la piedad, disposición conveniente a unos seres tan débiles y sometidos a tantos males como somos; virtud tanto más universal y tanto más útil al hombre cuanto que precede en él al uso de toda reflexión, y tan natural que las bestias mismas dan a veces signos distinsensibles de ella. Sin hablar de la ternura de las madres por sus hijos, y de los peligros que arrostran para protegerlos, todos los días observamos la repugnancia que los caballos tienen a pisotear un cuerpo vivo; un animal no pasa sin inquietud junto a un animal de su especie muerto; hay incluso algunos que les dan una especie de sepultura; y los tristes mugidos del ganado al entrar en un matadero anuncian la impresión que reciben del horrible espectáculo que los hiere. Con placer vemos al autor de la Fábula de las abejas, forzado a reconocer al hombre como un ser compasivo y sensible, salir, en el ejemplo que de ello nos da, de su estilo frío y sutil, para ofrecernos la patética imagen de un hombre encerrado que percibe fuera a una bestia feroz arrancando del regazo de su madre a un niño, destrozando bajo su dentadura asesina los débiles miembros y desgarrando con sus uñas las entrañas palpitantes de ese niño. ¡Qué horrible agitación no experimente ese testigo de un suceso en el que ningún interés personal tiene! ¡Qué angustias no sufre ante esta visión por no poder llevar ningún socorro a la madre desvanecida ni al hijo moribundo! Tal es el movimiento puro de la naturaleza, anterior a toda reflexión: tal la fuerza de la piedad natural, que tanto les cuesta todavía destruir a las costumbres más depravadas, pues todos los días vemos en nuestros espectáculos enternecerse y llorar por las desgracias de un infortunado que, si estuviera en el puesto del tirano, agravaría más aún los tormentos de su enemigo, igual que el sanguinario Sila, tan sensible a los males que no había él causado, o que ese Alejandro de Feres que no se atrevía a asistir a la representación de ninguna tragedia por miedo a que le vieran gemir con Andrómaca y Príamo, mientras escuchaba sin emoción los gritos de tantos ciudadanos que degollaban todos los días por orden suya”. (Jean-Jacques Rousseau, Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres, Alianza, Madrid, 1980, trad. Mauro Armiño, p. 235-236)
Texto 3
“De aquí nace la discusión a propósito de si es mejor ser amado que temido o viceversa. La respuesta es que se debería ser lo uno y lo otro; pero, como es difícil reunir ambas cosas, resulta mucho más seguro ser temido que amado, cuando se tiene que prescindir de una de las dos. Porque de los hombres, en general, se puede decir esto: que son ingratos, volubles, simulan y disimulan, huyen del peligro y están ávidos de ganancias; y mientras les favoreces y no los necesitas son todo tuyos, te ofrecen la sangre, los bienes, la vida y los hijos, como ya dije antes; pero, cuando viene la necesidad, te dan la espalda”. (Maquiavelo, El príncipe, Biblioteca Nueva, Madrid, 2010, p. 124)
Texto 4
“Puesto que la felicidad es una actividad del alma según la virtud perfecta, hay que tratar de la virtud, pues acaso así consideraremos mejor lo referente a la felicidad. Y parece también que el que es de veras político se ocupa sobre todo de ella, pues quiere hacer a los ciudadanos buenos y obedientes a las leyes (como ejemplo de éstos tenemos a los legisladores cretenses y lacedemonios y los demás semejantes que puedan haber existido). Y si esta investigación pertenece a la política, es evidente que esta indagación estará de acuerdo con nuestro proyecto inicial. Acerca de la virtud, es evidente que hemos de investigar la humana, ya que también buscábamos el bien humano y la felicidad humana. Llamamos virtud humana no a la del cuerpo, sino a la del alma; y decimos que la felicidad es una actividad del alma. Y si esto es así, es evidente que el político debe conocer en cierto modo lo referente al alma, como el que cura los ojos también todo el cuerpo, y tanto más cuanto que la política es más estimable y mejor que la medicina; y los médicos distinguidos se ocupan mucho del conocimiento del cuerpo; también el político ha de considerar el alma, pero la ha de considerar en vista de estas cosas y en la medida suficiente para lo que buscamos, pues examinar esta cuestión con más detalle es acaso demasiado laborioso para nuestro propósito”. (Aristóteles, Ética a Nicómaco, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, 1959, trad. Julián Marías, pp. 16-17).
Texto 5
“Los imperativos de la sagacidad coincidirían enteramente con los de la habilidad y serían, como éstos, analíticos, si fuera igualmente fácil dar un concepto determinado de la felicidad. Pues aquí como allí, diríase: el que quiere el fin, quiere también (de conformidad con la razón, necesariamente) los únicos medios que están para ello en su poder. Pero es una desdicha que el concepto de la felicidad sea un concepto tan indeterminado que, aun cuando todo hombre desea alcanzarla, nunca puede decir por modo fijo y acorde consigo mismo lo que propiamente quiere y desea. Y la causa de ello es que todos los elementos que pertenecen al concepto de la felicidad son empíricos, es decir, tienen que derivarse de la experiencia, y que, sin embargo, para la idea de la felicidad se exige un todo absoluto, un máximum de bienestar en mi estado actual y en todo estado futuro. Ahora bien, es imposible que un ente, el más perspicaz posible y al mismo tiempo el más poderoso, si es finito, se haga un concepto determinado de lo que propiamente quiere en este punto. ¿Quiere riqueza? ¡Cuántos cuidados, cuánta envidia, cuántas asechanzas no podrá atraerse con ella! ¿Quiere conocimiento y saber? Pero quizá esto no haga sino darle una visión más aguda, que le mostrará más terribles aún los males que están ahora ocultos para él y que no puede evitar, o impondrá a sus deseos, que ya bastante le dan que hacer, nuevas y más ardientes necesidades. ¿Quiere una larga vida? ¿Quién le asegura que no ha de ser una larga miseria? ¿Quiere al menos tener salud? Pero, ¿no ha sucedido muchas veces que la flaqueza del cuerpo le ha evitado caer en excesos que hubiera cometido de tener una salud perfecta? Etc., etc. En suma: nadie es capaz de determinar, por un principio, con plena certeza, qué sea lo que le haría verdaderamente feliz, porque para tal determinación fuera indispensable tener omnisciencia”. (Immanuel Kant, Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres, trad. Manuel García Morente, pp. 32-33, edición digital libre de derechos de autor: https://www.curriculumnacional.cl/link/https://pmrb.net/books/kantfund/fund_metaf_costumbres_vD.pdf ).
Texto 6
“Los seres humanos deben ayudarse entre sí para distinguir lo mejor de lo peor, y animarse unos a otros para optar por lo primero y evitar lo segundo. Deberían aplicarse continuamente para fo¬mentar la práctica de sus cualidades más elevadas, para orientar lo mejor posible sus sentimientos y propósitos hacia la prudencia y no hacia la necedad, para elevar, en vez de rebajar, sus miras y objetivos. Pero ni una ni muchas personas tienen derecho a decir a un semejante, de edad madura, que no debe hacer con su vida lo que más le convenga, en aras de su propio beneficio. Puesto que él es el primer interesado en su propio bienestar: el interés que cualquier otra persona pueda tener en ello, salvo en aquellos casos en los que haya una estrecha relación personal, es insignificante comparado con el que él mismo tiene; el interés que la sociedad tenga en él como individuo (salvo en lo que se refiera a su conducta con respecto a los demás) siempre será parcial e indirecto; es decir, que en cuanto a sus propios sentimientos, y circunstancias, hasta el hombre o la mujer más corrientes disponen de medios de conocimiento a su alcance que superan con mucho a los de cualquier otra persona. La injerencia de la sociedad para imponer sus opiniones y objetivos en lo que solo a esa persona concierne, ha de asentarse en presunciones de carácter general, las cuales no solo pueden ser falsas, sino que, aun en el caso de ser verdaderas, entrañan el riesgo de ser aplicadas de forma equivocada en casos individuales, y por personas no más familiarizadas con las circunstancias de dichos casos que aquellas que las contemplan desde fuera. En consecuencia, es en este apartado de los asuntos humanos donde la individualidad tiene su propio campo de acción. En la conducta de los seres humanos con sus semejantes, es necesaria la observancia de normas generales en la mayoría de las ocasiones, con el fin de que cada uno sepa lo que puede esperar de ellos; pero en lo que toca a sus propias inquietudes, tiene el derecho a ejercer con toda libertad su espontaneidad como individuo. Pueden brindársele, y aun serle impuestas, por parte de los demás, consideraciones que lo ayuden en su juicio, o exhortaciones que lo reafirmen en su voluntad; pero solo él será el supremo juez. Todos los errores que pueda cometer por hacer caso omiso de tales consejos o advertencias valen mucho más que el daño que representa el hecho de aceptar que sean otros quienes le impongan lo que consideran bueno para él”. (John Stuart Mill, Sobre la libertad, Edaf, Madrid, 2016, trad. Agustín Izquierdo, pp. 172-173).